Pico de la Frondella (3.071)

ASCENSIÓN INVERNAL DESDE LA SARRA

POR LA COMBA VALLOT Y RETORNO POR ARRIEL

Es bien conocido el Macizo de Balaitús, el más occidental de los Pirineos que, en todo lo alto del valle de Tena, supera los 3.000 metros de altitud. La Cresta de la Frondella se desprende al suroeste de la cumbre del macizo, abriéndose en medio el impresionante hoyo que aloja el glaciar del mismo nombre. Se trata de una arista con poca variación de altitud en toda su longitud, destacando las puntas que la jalonan sólo ligeramente. El Pico de la Frondella es la más alta de esas puntas y, la Frondella Central, una prominencia aún más modesta a la cual subí sólo porque me pillaba de paso.

Desde el Embalse de la Sarra, la ruta comienza remontando el Río Aguas Limpias hasta Respomuso. De ahí, se eleva a continuación por la Comba Vallot, en la vertiente sur de las Frondellas, hasta la arista por donde alcanza la más alta de sus puntas. Para regresar, desciende al oeste por la cuenca entre la Cresta de la Frondella y la Arista Wallon hasta los Lagos de Arriel, desde donde se sigue el torrente que los desagua y luego el Río Aguas Limpias de vuelta a La Sarra.

Cresta de la Frondella y Pico Balaitús, vistos desde el sureste

SITUACIÓN:

  • Zona: Valle de Tena (Pirineos)
  • Unidad: Macizo de Balaitús
  • Base de partida: Sallent de Gállego (Huesca)

ACCESO: La población oscense de Sallent de Gállego está situada en el norte de la provincia, al pie de la vertiente sur de la divisoria pirenaica; concretamente, sobre el Valle de Tena, que separa la Divisoria de Izás, al oeste, del Macizo de Balatús. La ruta comienza en el Parking La Sarra, situado algo por encima de la cola del embalse del mismo nombre, a cuatro kilómetros y pico del pueblo. Puedes calcular un itinerario desde tu lugar de origen hasta allí en el siguiente enlace a GoogleMaps.

OTROS DATOS:

  • Cota mínima / máxima: 1.440 / 3.071
  • Mi tiempo efectivo aproximado: 8h30
  • Mi tiempo total: 9h45
  • Dificultades del terreno: PD. Pendientes de nieve ligeramente superiores a 45º. Chimenea de unos 12 metros, vertical, pero con apoyos buenos y abundantes (II grado) para encaramarse al Contrafuerte Ledormeur. En las partes sin nieve, había senda.

Mapa tomado del visor Iberpix. ©INSTITUTO GEOGRÁFICO NACIONAL DE ESPAÑA

LA RUTA: Salir del Embalse de La Sarra por el GR.11, remontando el Barranco de Aguas Limpias hasta el Refugio de Respomuso. Tomar allí, a la izquierda (NE), la senda que remonta el Barranco de Respomuso. En la collada donde se empieza a ver la Cresta del Diablo, dejar la ruta al Balaitús para remontar un amplio lomo que sube a la izquierda (O) y nos lleva a rodear por su base la Arista Le Bondidier y entrar en la Comba Vallot (F). Remontarla por su eje, primero al norte y luego al oeste, hasta cerca de la entrada al corredor final. Cuando la inclinación se hace fuerte, es más fácil desviarse a la izquierda (O) y trepar por una evidente chimenea (II) al Contrafuerte Ledormeur (PD), para salir luego por su lomo a la cresta. Tomar la arista a la derecha (NE) y llegar enseguida al Pico de la Frondella (F).

Volver sobre nuestros pasos y seguir la arista hacia el suroeste, pasando por la modesta Frondella Central (F), hasta un entronque donde la cresta cae bruscamente. Tomar entonces la Arista Wallon (PD-), que sale a la derecha (NO) y descender por ella hasta un hombro a partir del cual aumenta considerablemente la inclinación; desde ahí, bajar por la ladera de la izquierda (SO) hacia el fondo de una vaguada que desciende hasta el Ibón de Arriel Bajo (PD). A partir de este laguito, seguir el Barranco de Arriel por una senda que conduce al Barranco de Aguas Limpias, a la altura del Paso del Pino. Retomar el GR.11 para regresar al Embalse de La Sarra.

Croquis de la ruta sobre ©GOOGLE EARTH

COMENTARIOS: Magnífica ascensión, asequible, pero con estilo; muy variada y de gran ambiente alpino. Podía haber subido también la Frondella Suroeste, pero la nieve se estaba reblandeciendo y no quise estropear lo que estaba siendo una jornada gloriosa con un penoso descenso en sopa. Creo que esta combinación de subida y bajada es de lo mejor que puede hacerse para visitar este pico manteniendo la dificultad en moderada tirando a baja.

Yo lo hice en realidad en dos jornadas, durmiendo en Respomuso, pero con nieve en buenas condiciones y el consiguiente acortamiento de tiempo, sobre todo en bajada; no es necesario y el recorrido completo en el día es perfectamente factible: terminé hacia las 3 de la tarde, lo que supone que, saliendo tempranito de la Sarra, podía haberlo acabado hacia las 6.

Por otro lado, esta ascensión no es puramente invernal; aparte de contar con días muy largos, si bien la parte superior estaba con mucha nieve, la aproximación estaba seca. Posiblemente, sean estas condiciones las más favorables para acortar el tiempo, con unos buenos caminos limpios por debajo de Respomuso y las pedreras de la Comba Vallor o la cueca sobre Arriel cubiertas con una buena capa de nieve consistente.

RELATO GRÁFICO:

Hacia las tres de la tarde previa, salí del Embalse de la Sarra por el GR.11, que se inicia cruzando el Río Aguas Limpias por un puentecillo. Este camino es amplio, cómodo y perfectamente marcado todo el tiempo. Empieza recorriendo una zona despejada, desde donde iba viendo el Garmo Carnicero dominando el boscoso fondo de valle.

Poco después, entré bajo las hayas y la andadura se hizo aún más plácida en la umbría verdosa del bosque.

A mi derecha, el río corría en el fondo de un profundo tajo.

Tras el Paso del Oso, los árboles se fueron espaciando y el camino giró al este, subiendo ahora en una mantenida diagonal. A mi espalda, veía las crestas de Soba se elevan sobre el valle, mientras por delante…

… se descubría la presa de Respomuso, que la senda supera por la izquierda. Desde lo alto de la misma, apareció la superficie del embalse, junto al que se asienta el Refugio de Respomuso, donde pasaría la noche. Eran las 5 y media cuando llegué y la pirámide de la Llena Cantal se elevaba entre nubes sobre la lámina de agua de Respomuso.

A la mañana siguiente, se levantó un día totalmente despejado y las crestas que rodean Respomuso brillaban blancas…

… recibiendo el primer sol, como aquí los picos de Llena Cantal y Piedrafita.

La verdad es que podría haberme apurado más. Ya eran las 7 y media cuando salí de la parte de atrás del refugio para comenzar la ascensión.

Tras cruzar el Barranco de Respomuso por una palanca de cemento, tomé la senda que, a la derecha (NO), lo remonta por una pendiente pedregosa, alejándose del cauce para entrar en un corto tubo entre la ladera que baja de las Frondellas y una modesta prominencia que domina el barranco; ese día, precisamente ahí comenzaba la nieve. En lo alto de ese pasillo blanco, de inclinación modesta (<20º), llegué a una collada donde…

… apareció ante mí la Vuelta Barrada dominado por la Cresta del Diablo, escarchada en esta fría mañana. Giré entonces a la izquierda (O) para…

… remontar el lomo cubierto de nieve que subía de la collada a ese lado, amplio y de mediana pendiente (30º). En realidad, subí por su flanco derecho, primero siguiendo los hitos de la ruta normal al Balaitús y luego, cuando éstos se desvían hacia la derecha, directo hacia arriba con la referencia de ir paralelo al lomo. Al subir, fue haciéndose patente el extremo meridional de la Arista Le Bondidier, al pie del cual se extiende un rellano, donde acabé la subida. Allí, me encontré ante …

… la amplia Comba Vallot y, sobre ella, la Cresta de las Frondellas. Girando a la derecha (N), continué por…

… una sucesión de terrazas bajo la Arista Le Bondidier. A la derecha, iba viendo…

… el Contrafuerte Ledormeur. Cuando me pareció más cómodo, atravesé la pendiente nevada hacia el mismo, siempre por pendientes más bien suaves (máximo 30º). En el rellano pasado el primer resalte, las guías recomiendan irse por lo alto del contrafuerte, pero, con la nieve en estupendas condiciones, preferí seguir el eje de la vaguada hacia el amplio tubo que desemboca en la arista cimera.

A medida que iba ganando altura, las montañas alrededor empezaban a asomar sobre las crestas vecinas. Por ejemplo, al suroeste, la Pala de IP y la Collarada y, más a la izquierda, la…

… Sierra de la Partacúa.

La vista también se iba haciendo más amplia y espectacular al sur, donde destacaban los picos del infierno y las Argualas.

Aunque era al sureste, donde el Vignemale y la Gran Facha aparecían curiosamente alineados, donde creo que más se manifestaba la extraordinaria cantidad de nieve en este glorioso mes de junio.

La subida estaba siendo tan bonita como apacible, pero, al llegar a la entrada del tubo final, la pendiente llegó a 45º y me pareció que, en la parte final, había un resalte importante. Como a mi izquierda había una chimenea nevada que permitía, en apariencia, una subida más fácil a lo alto del Contrafuerte Ledormeur, me decidí por esa opción. Tras remontar una pendiente de nieve algo más empinada pero accesible (50º), llegué al pie de…

… una chimenea de unos 12 metros con buenos y abundantes apoyos (II). El único cuidado fue tener que trepar con los crampones puestos, pero incluso esto se vio facilitado por la nieve que llenaba fisuras y apoyos. De todas formas, ahora creo que seguir el corredor o por aquí hubiera sido más o menos igual.

Arriba, una pendiente de nieve se elevaba hacia el azul del cielo, en lo que parecía un pico. Hacia allí dirigí mis pasos a través de este mundo bicolor, con la roca ya desaparecida del todo. Luego, descubrí que no era más que un cambio de pendiente en la arista. Pero, al alcanzarlo, …

… se abrió a mis pies un gran hoyo y, al otro lado, espectacular, enorme, el Balaitús. En su cumbre, muchos puntitos; yo no había visto a nadie en todo el día, pero anoche el refugio estaba de bote en bote; ya veo dónde han ido todos.

La cima del Pico de la Frondella estaba muy cerca, al final de una corta arista que recorrí con cuidado, dejando en lo posible a la izquierda el filo con sus cornisas. Antes tuve que pasar la horcadita donde desemboca el corredor de la Comba Vallot, teniendo que superar para salir un resalte, vertical y con poco agarre, pero bajo y sin apenas exposición.

A dos pasos de la cima, me sorprendió un ruido y vi cómo un rebeco abandonaba el lugar por la Arista Le Bondidier. No es habitual encontrar estos bichos tan arriba.

Finalmente, hice cumbre poco después de las diez, y allí estuve un buen rato pues la temperatura era estupenda, apenas soplaba una brisa suave y las vistas eran de lujo. Aparte del Balaitús, el Midi d’Ossau parecía poder tocarse con la mano. A su alrededor, así se veía…

… todo el arco occidental, del Pallas a la Partacua. Al lado contrario, en el…

… oriente, entre tantas montañas destacaba…

… el Vignemale, cargadísimo de nieve y brillante como un castillo de cristal. Frente a esto, …

… las Montañas de Panticosa aparecían hasta suaves.

Pero había que reanudar camino, así que poco antes de las once abandonaba el Pico de la Frondella por la arista cimera, deshaciendo mis pasos hacia el suroeste, camino de la Frondella Central, más allá de la cual se extendía la larga alineación de las sierras que rodean los valles de Canfranc, Ansó y Echo.

Sobrepasada esta modesta punta, que la nieve moderaba aún más, una mirada atrás a la cresta recorrida, sobre la que asoma el masivo Balaitús. La nieve hace a veces formas curiosas pero el recorrido es fácil y tranquilo. Una pena acabarlo,

Al llegar a un entronque de aristas, la que iba siguiendo cayó bruscamente hacia una cresta muy movida, al otro lado de la cual se elevaba la Frondella Suroeste. Aquí, gire a la derecha (NO) para…

… tomar la arista que sale a ese lado, llamada Wallon, o mejor dicho la pendiente de nieve de su lado oeste (izquierdo), que me pareció la más viable (40º). Aunque tiene algún tramo afilado, se baja bien hasta un hombro donde hay una brusca caída. Entonces, giré a la izquierda (SO) para descenderlo. La pendiente es más que mediana (50º) e hice un poco de diagonal para ir más seguro pues la nieve aquí aún estaba dura. En la foto, suben por ella tres esquiadores, únicas personas que me encontraría entre la ruta normal al Balaitús y los lagos de Arriel. Durante este tramo, llevaba…

… los ojos puestos en la Frondella Occidental, que tenía enfrente.

A continuación, seguía la bajada por medio de una gran comba menos empinada que baja hacia los lagos de Arriel, con el pico del mismo nombre Arriel, el Lurien y el Pallas formando un decorado de lujo. Con la nieve cada vez más blanda y…

… la ladera llena de ondulaciones y resaltes, fui trazando mi camino entre ellas, buscando pendientes rápidas, pero mucho (40º). Así alcancé el fondo del Barranco de Arriel, en una praderita dominada por la impresionante ladera que acababa de descender.

A partir de aquí, ya se trataba de seguir el sendero que va junto al torrente, lleno de huellas, pues esta ya es zona transitada. El camino me llevó primeramente a rodear un pequeño ibón por la izquierda.

Según caminaba se fueron metiendo nubes desde Lavedan, pero el tiempo se mantuvo. Tras un segundo ibón, el mayor de los que pasé, …

… un estrecho entre paredes de roca me llevó al tercero y último. Éste lo rodeé por la derecha y, al alcanzar el desagüe, me mantuve en ese lado, dejando a la izquierda un ramal bastante más marcado, que me hubiera conducido de vuelta a Respomuso.

Tras otro portillo, también estrecho, se abrió el terreno en el amplísimo y pedregoso Barranco de Arriel. La senda me condujo, por terreno empinado y descompuesto y separándome bastante del cauce, hacia el Barranco de Aguas Limpias, donde desemboca el de Arriel. Al entrar en sus vertientes, me encontré en el GR.11, a la altura del Llano Cheto; tomándolo a la derecha (O), no tuve más que deshacer el camino de la tarde anterior para regresar a La Sarra, adonde llegué apoco antes de las 3 de la tarde.

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