Cabeza Erial (1.695)

ASCENSIÓN DESDE EL MUYO

CRESTEO DEL PUERTO DE LOS INFANTES A LA TORRECILLA

La última elevación relevante de la Sierra de Ayllón antes de ir a morir en los altiplanos de Pela es la Cabeza Erial, punta más alta de las que coronan la loma que se curva para abrazar la aldea segoviana de El Muyo. Es una montaña achaparrada y árida, donde sólo el pasto ralo y un matorral raquítico han prosperado en sus suaves lomos y laderas. Sin embargo, el monte chorrea agua; son las duras condiciones climáticas de esta esquina del Sistema Central lo que limita la vegetación, como manifiestan algunas repoblaciones fracasadas y las hermosas manchas de robles y pinos que se esconden al abrigo de los barrancos. Caminos que llegan hasta las cimas y multitud de majadas y cercas señalan la mano del hombre; sin embargo, pocos excursionistas se aventuran por aquí, quizá por la cercanía de alturas mayores.

La ruta es un circuito que comienza dirigiéndose al sur para alcanzar la cuerda de la sierra en el collado principal al oeste de la cumbre; sigue recorriendo el lomo al este hasta, pasada ésta, el siguiente punto con buen acceso, cerca del pico de la Torrecilla, y bajando finalmente al noroeste para cerrar la actividad volviendo al pueblo.

El tramo de cordal que incluye la Cabeza Erial y la Atalaya de la Torrecilla, desde la carretera que conduce a El Muyo

SITUACIÓN:

  • Zona: Macizo de Ayllón (Sistema Central)
  • Unidad: Sierra de Ayllón
  • Base de partida: El Muyo (Segovia)

ACCESO: La población de El Muyo, perteneciente al municipio segoviano de Riaza, está situada en el este de la provincia, al pie de la vertiente norte de la Sierra de Ayllón, muy cerca de su extremo oriental. Conviene aparcar en la entrada misma. Puedes calcular un itinerario desde tu lugar de origen hasta allí en el siguiente enlace a GoogleMaps.

OTROS DATOS:

  • Cota mínima / máxima: 1.211 / 1.695
  • Mi tiempo efectivo: 3h57
  • Mi tiempo total: 4h24
  • Dificultades del terreno: Ninguna. Itinerario por caminos.
  • Track para descargar en Wikiloc

Mapa tomado del visor Iberpix. ©INSTITUTO GEOGRÁFICO NACIONAL DE ESPAÑA

LA RUTA: Atravesar El Muyo hacia el sur, saliendo del pueblo por el camino de Becerril. Al llegar a una bifurcación, seguir por la pista de la izquierda (SE) y llegar por ella hasta el Collado del Puerto de los Infantes. Dejar allí el carril por la izquierda (E) y seguir la cuerda, con trazas de paso. Donde el lomo se divide, girar a la derecha para alcanzar la cima de Cabeza Erial.

Volver a la divisoria de la sierra y seguirla recto (N) hasta la Atalaya de la Torrecilla. Volver un poco atrás, hasta el arranque de un cortafuegos que baja a la derecha (NO) por lo alto de      un lomo. Descender por él, dejándolo por el segundo camino que sale a la izquierda (SO) y girar enseguida por otro que va a la derecha (O). Al llegar al cauce del Arroyo de la Hoz, cruzarlo y seguir, sin más, hasta El Muyo.

Croquis de la ruta sobre ©GOOGLE EARTH

COMENTARIOS: Paseo de mediana longitud y desniveles llevaderos, al alcance de cualquier economía. Los atractivos son unas vistas amplias y esa sensación de serenidad y soledad profunda de las zonas alejadas del turismo. A pesar de que el monte está muy trabajado, se conserva bien y es un bello ejemplo de la media montaña a la vez húmeda y desolada de estos últimos coletazos orientales del Sistema Central.

RELATO GRÁFICO:

El sol brillaba, alto ya en un cielo casi totalmente azul cuando, tras atravesar el caserío, salí de El Muyo por una pista de tierra que se dirige al sur. Entré en un robledal y bajé a un barranco, donde el carril se bifurca. Atendiendo la indicación de un cartel, seguí por la izquierda (SE).

Enseguida salí del arbolado en lo alto de una loma, encontrándome de frente con el monótono lomo del cordal que se extiende entre la Cabeza Erial y la Atalaya de la Torrecilla.

Mirando atrás, veía como El Muyo iba quedando atrás, al tiempo que se extendía la perspectiva sobre la llanura.

Al llegar a una collada, me encontré con una bifurcación, donde continué hacia la derecha (SO), iniciando un descenso que me llevaría al fondo del Arroyo de la Hoz. Enfrente, podía ya ver el trazo claro de la pista que atravesaba la ladera en diagonal para subir al Collado del Puerto de los Infantes.

Antes, el cruce del torrente está dominado por una colorida peña, que resultaba peculiar encontrar en un paisaje tan plácido.

Al dejar el fondo del barranco, apareció la Cabeza Chica sobre el Collado del Puerto de los Infantes. Giré allí a la derecha (E) y… 

… remonté la cuerda, que es ancha y suave, hacia lo alto de este primer pico de la jornada.

La vista a mi derecha, al sur, estaba bastante limitada por las lomas cercanas, pero algo llegaba a asomar de vez en cuando, como aquí la Sierra del Robledal.

Al llegar Cabeza Chica, al mirar atrás, podía ver el cordal al este hasta la Buitrera y, a la izquierda, parte de la Sierra del Rincón.

Por delante, una bajada y subida por terreno similar, me llevaría a la Cabeza Grande, por detrás de la cual asomaba ya la Cabeza Erial, desplazada al sur de la divisoria. Por otro lado, a la izquierda podía ver…

… la Atalaya de la Torrecilla sobre la llanura. Por encima de los 1.600 m de altitud, el matorral pasó a ser enebro en matas dispersas, que encontré escarchadas.

Desde Cabeza Grande, ya se pude ver lo que restaba de camino hasta la cumbre del día. Al otro lado de la siguiente depresión, el cordal principal de Ayllón gira a la izquierda para tomar dirección sur – norte y, justo ahí, se proyecta una loma al sur; En su extremo se levanta Cabeza Erial.

Además, la traza que iba siguiendo se bifurcaba allí y seguí por la derecha (S)…

… hacia la cumbre, poco diferenciada en este lomo tan amplio y suave. Aunque tiene más de 200 m de prominencia.

Lo primero que se me presentó ante los ojos al alcanzar la señal geodésica de la Cabeza Erial, fue la larga alineación que forman las sierras de Pela, Bujelo y Baraona, que se prolongaba hasta perderse en la lejanía. Girando a la derecha, el…

… horizonte volvía a alzarse en la Sierra del Alto Rey y…

… las estribaciones septentrionales de la Sierra del Robledal, sobre las cuales sólo por los pelos asomaba el Ocejón.

Seguían, sobre los valles de la Tejera Negra, el largo cordal de la Buitrera. Por encima de éste, hacia el centro de la imagen, puede verse sobresalir…

… el Pico del Lobo.

Llegando al noroeste, se extendía la llanura, cuya vista quedaba interrumpida por el otro lado por…

… el cordal por el que había llegado, que más que ancho extenso, y por el cual continuaría hacia la Atalaya de la Torrecilla.

A mi derecha, iba viendo el extenso altiplano, oculto por el monte cuando estaba en cumbre, que, con una altitud media próxima a 1.400 m, se extiende entre las sierras de Pela y Alto Rey.

En las proximidades de la depresión entre ambos picos, crucé la cerca que recorre la divisoria para caminar, aún más cómodamente, por un cortafuegos que va por ese lado.

Aunque traza una subida directa, como todos, el terreno no permite que sea empinada. Al ganar altura, podía ver a placer la Cabeza Erial quedar atrás, anchísima, achaparrada, pero no exenta de cierta armonía serena.

Desde la Atalaya de la Torrecilla, la vista está limitada en todo el arco oeste por un pinar. Delante al llegar, al norte, se llegaba a ver la sombra de las montañas ibéricas del Urbión y la Cebollera.

También era notable, al sureste, la perspectiva hacia las sierras del Alto Rey y el Robledal.

Emprendí el regreso, volviendo atrás por el lomo del cordal hasta al arranque de un cortafuegos que antes había dejado atrás, el cual desciende de la sierra al noroeste (derecha ahora) por…

… lo alto de un lomo. Aquí encontré los tramos más empinados de la jornada, que tampoco lo eran en exceso. Además, el piso era compacto y regular; muy cómodo.

A mi derecha, podía ver la caída de la sierra hacia la llanura, en cuyo límite se distinguía el caserío de El Muyo.

No llevaba mucho bajado cuando topé con una pista forestal horizontal, que crucé, con un ligero desplazamiento a la izquierda, para continuar siguiendo el cortafuegos.

Poco después, tomé un desvío (éste) que sale a la izquierda (SO). Tras unos pocos metros subiendo, llegué a otra bifurcación, donde giré a…

… la derecha (O), volviendo a bajar, como si fuera directo al pueblo.

Pero, antes de llegar a El Muyo, hube de cruzar el Arroyo de la Hoz, que corre por un profundo barranco. Tras vadearlo y remontar la ribera opuesta, eché…

… una mirada atrás para despedirme de las cimas del día, antes de…

… acometer el breve y suave tramo final de excursión hasta El Muyo.

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