Croquis
de la ruta sobre ©GOOGLE EARTH
COMENTARIOS: Excursión
corta, sin dificultad y muy agradecida. Esta vez, las vistas desde la cima son
más bien mediocres, salvo hacia el bajo Valle del Lozoya. Lo mejor, los
paisajes boscosos de este cóncavo meridional del Puerto de Canencia Y lo más
curioso, la visita a la antigua mina de plata y la torre del molino de mineral,
que datan del siglo XVII, aunque ésta ha sido reconstruida.
RELATO GRÁFICO:
Desde el
aparcamiento del campo de fútbol de Bustarviejo, tomé un carril horizontal que
sale hacia el oeste siguiendo el pie de monte. Desde el principio, llevaba ante
los ojos una de las constantes visuales de esta ruta: la Sierra de la Morcuera sobre
el cóncavo meridional del Puerto de Canencia, conocido por la zona como,
simplemente, El Valle. Tras girar para entrar en la cuenca del mismo, llegué a…
… una
bifurcación. Es el cierre de la ruta; por la izquierda regresaría más tarde y
por la derecha (N) continué ahora.
Con el
carril transformado en una senda estrecha y pedregosa, atravesé unos robles. A
través del corte en el arbolado, comencé a ver ante mí una torre cilíndrica,
que…
… luego
vería con más claridad al salir del bosque y subir por lo alto del lomo donde
se alza. Se trata de lo que queda del molino de mineral de una mina de plata
que estableció aquí un indiano en el siglo XVII.
También
se pueden ver excavaciones y explanadas de la antigua explotación. Desde ellas,
hay una bonita vista de El Valle.
En el
rellano más alto, dejé de lado un primer desvío a la izquierda, que entra en un
barranco, para tomar el segundo, que continúa remontando el lomo, cada vez más
empinado.
Con la
altura, comencé a ver, a mi derecha, el cerro del pendón y la cabeza Arcón, que
se levantan al otro lado de Bustarviejo.
Atrás, se
mantenía la buena perspectiva sobre El Valle, más amplia ahora.
En cierto
momento, la senda giró a la izquierda (NO) para dejar el lomo y atravesar la
ladera hacia el Collado Abierto.
Al llegar
a la cuerda, me encontré con que su gran anchura estropea la perspectiva al
otro lado y, de la Somosierra y la Sierra de Ayllón sólo se llegaban a divisar
las crestas, bastante turbias, además. Allí, giré a la izquierda (O) para…
… seguir
el lomo del cordal. Se puede por una senda entre el matorral o, más
directamente, por lo que parecen los restos de un cortafuegos. Escogí la
primera opción, que…
…
dulcifica la subida a base de diagonales. Ganada cierta altura, podía ver así
los picos de La Albardilla y Mondalindo más allá del collado.
Un
momento después, cedió la pendiente. Pero, para alcanzar la cima, debía dejar
la senda por la derecha (N) y, siguiendo la linde de un pinar, dirigirme hacia
esa antena. Bueno; en realidad, el punto más alto queda un poco más allá aún
sobre unas rocas. Se distingue bien.
El
panorama desde esta cima está limitado por los pinos, pero, además, este día la
atmósfera no estaba nada clara. Aún así, demos un repaso al sector visible,
empezando, al norte, por los montes del Nevero y la Muela flanqueando el puerto
de Navafría. Girando a la derecha, siguen…
… el
resto de cimas de la Somosierra y, más lejos, las crestas de Ayllón; tanto de
la sierra principal como de la del Rincón.
Ya al
este, el Mondalindo más allá del Collado Abierto. Finalmente, en el neblinoso…
… arco
sur sólo destacaban las siluetas de los cerros del Pendón y San Pedro. Comencé
el retorno caminando hacia allí para regresar al camino que, ahora, tomé a la
derecha (SO), transformado en…
… una
ancha pista, por la que fui descendiendo con la Cuerda Larga ante los ojos,
siguiendo la linde de un pinar.
Al tomar
el cordal dirección oeste, apareció Peñalara. Entonces, el carril giró para
entrar en bosque. Pero yo continué recto (O), siguiendo ahora unas rodadas, que
no tardaron en…
…
reducirse, a su vez a una traza simple. Pero muy clara. Tras pasar un pequeño
alto, desde donde se veía así la cumbre, la…
… cuerda
se empinó y la senda, hasta entonces estupenda, se hizo…
… más
accidentada; escabrosa incluso en algún momento, mientras iba viendo ya cerca
el Collado Cerrado.
En fin,
que, tras dejar atrás esta abrupta bajada y…
… entrar
en esta amplia horcada, antes de llegar a su punto más bajo, dejé la senda por
la izquierda (S) al ver…
… salir
un trazo más estrecho y borroso, pero suficiente para seguirlo. Éste no tardó
mucho en desembocar en…
… un
camino más amplio, que no mejor, que tomé a la izquierda (E), pasando a
atravesar en una diagonal ligeramente descendente la ladera de La Retuerta.
Llevaba a mi derecha…
… El
Valle, dominado por la Cabeza Arcón y, al otro lado, el…
… monte
cuya cuerda acababa de recorrer y que asomaba apenas sobre la copa de los
pinos. Alternando con estos tramos despejados, atravesé...
… también
varias arboledas, tanto de pino como de roble.
La
cercanía del final vino anunciada por el cruce del Arroyo del Valle, a cuyo
través volví a ver la torre del molino.
Poco
después, di una última mirada pausada a la Sierra de la Morcuera antes de…
…
perderla de vista y llegar a la bifurcación del principio frente a la Cabeza
Arcón.
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