Croquis
de la ruta sobre ©GOOGLE EARTH
COMENTARIOS: Corta caminata,
poco más que un paseo, para días en que hay poco tiempo, sin dificultad y muy
panorámica. Sólo se presenta una mínima incomodidad en la bajada del Cerro de
las pedrizas a La Tolla, ya que la senda es pedregosa y muy empinada por
momentos. La cercanía del Tres Provincias al cerro de las Pedrizas haría lógico
prolongar el cresteo, si se dispone de un par de horas más; el esfuerzo es
llevadero e, incluso, la bajada por la Cuesta de la merienda es más cómoda que
la que la de La Tolla.
RELATO GRÁFICO:
En el
Puerto de Somosierra, comencé a caminar por la pista que sale junto a la
gasolinera y se dirige al noreste, …
… ganando
suavemente altura en diagonal a través de los prados. Durante esta subida, iba
a dejar de lado varios desvíos, indudables siguiendo el principio de ir siempre
en ascenso y por el camino mejor.
No tardé
en ver, a mi izquierda, la cascada de La Chorrera, delante del tajo norte
del puerto y una soleada meseta más allá.
Atrás, el
sol también iluminaba ya los cordales del Guadarrama, que se iban descubriendo
poco a poco por encima de Somosierra.
Asomaban
por delante de mí los picos de Tres Provincias y el Tempraniego cuando iba
llegando al pinar.
Durante
el breve paso bajo los árboles, encontré esta bifurcación, podría sí suscitar
dudas, donde seguí por la derecha (E).
Poco
después, salía del bosque y se me presentó ante los ojos esta bonita imagen del
Tres Provincias dorado a medias por la luz.
A
continuación, pasé junto a lo queda de la Casa de Pedro Municio. Más allá, se
iba descubriendo el Guadarrama, pero, por desgracia, la turbidez de la
atmósfera apenas dejaba distinguir las crestas.
Luego,
enseguida, mi camino desembocó en otra pista, horizontal, que tomé a la derecha
(S), comenzando una larga travesía horizontal hacia el extremo meridional de la
sierra, donde se alza boscosa la Cebollera Nueva.
A mi
derecha, se habían descubierto ya las Cabezas de Hierro y Peñalara, pero muy
borrosas. El más cercano monte de La Muela, sí se veía algo mejor.
Durante
este trayecto horizontal, pasé bajo el Coto de Montejo, cuya cima alcanzaría
luego retornando por la cuerda. Luego, al iniciar el arco de La Recurva, pasé
de atravesar el monte bajo al…
… pinar.
Y, poco después, llegue a este desvío a la izquierda (S), donde se me acabó el
relajo. Dejé la pista horizontal para…
… encarar
la empinada ladera hacia la Cebollera Nueva.
A través
del ancho tajo del carril, pronto pude ver, a mi espalda una buena perspectiva
del Coto de Montejo.
Tras
cruzar una pista horizontal a media subida, llegué a la cuerda, en el extremo
del cortafuegos que la recorre. Antes de dirigirme a la cumbre de la jornada,
giré a la derecha (SO) para, atravesando un breve trecho de matorral, ir a
pisar la cima de la Cebollera Nueva, situada al otro lado de esas ruinas.
Desde
este primer pico, podía ver a mis pies, al noroeste, Somosierra y, más allá del
boquete del puerto, una difuminada meseta. Girándome a la izquierda, …
… los
cordales del Guadarrama, no menos difuminados, y, ya…
… al
sureste, la silueta de la Sierra del Rincón.
De vuelta
en el cortafuegos, comencé a recorrer al noroeste el cordal de las Cebolleras,
a la derecha del cual, asomaban las cumbres mayores de Ayllón. Durante el
trayecto, hay una punta intermedia, el Alto de la Fuente de Cabezuelas, pero
subidas y bajadas son todas suaves y, el piso, muy cómodo.
Durante
el trayecto, mejoraron las perspectivas, tanto de la Sierra del Rincón, como
del…
… Cerrón
y el Pico del Lobo.
Al paso
por el Alto de la Fuente de Cabezuelas, una mirada atrás, a la Cebollera Nueva
y el Guadarrama, antes de…
…
continuar camino hacia el Coto de Montejo. Desde lo alto de esa cuesta, pude…
…
comprobar, al volverme, que la atmósfera estaba algo más clara en altura. Sin
llegarse a ver bien, se distinguían algo mejor las crestas en torno al alto
valle del Lozoya. Al otro lado, el…
… terreno
se tendía y asomaba el tres provincias al extremo del cordal. La cima del Coto
de Montejo0 queda a la izquierda (O) del cortafuegos y, para alcanzarla, lo
dejé en esa curva donde deja de subir para atravesar brevemente un matorral
bajo y abierto.
Al pisar
la cumbre, apareció al otro lado (NO), un amplio trozo de llano castellano. A
la izquierda, los…
…
cordales de la Somosierra, Sierra de Guadarrama y Cuerda Larga abrazaban el
Valle del Lozoya, más allá de la Cebollera Nueva. Continuando el giro, al otro
lado del cordal recorrido, el…
…
violento contraluz apenas dejaba distinguir las sierras del Rincón y el
Robledal.
Un poco
más clara se veía, al noreste, la pareja del Cerrón y el Pico del Lobo, antes
de acabar la vuelta en…
… la
cuerda que se proyectaba hacia el tres Provincias. Por ahí proseguí la
excursión, volviendo al cortafuegos. Al llegar al primer alto que se ve, el
Cerro de las Pedrizas, una…
… mirada
atrás, entes de…
… dejar
el cortafuegos por la izquierda (O) para…
… buscar
entre el matorral de la ladera los hitos y el casi imperceptible rastro de…
… un sendero
que desciende de manera bastante directa. Éste pronto se aclaró, mientras iba
viendo, a mi derecha, una…
… buena
perspectiva de esta vertiente del Tres Provincias.
La bajada
se empinó hacia la mitad y el suelo pedregoso la hizo algo incómoda. Tampoco
mucho. Al tiempo, comencé a ver abajo un cruce con dos pistas; una horizontal y
otra que seguía por un lomo. Tomé la primera hacia la izquierda (S), pasando a…
…
atravesar la ladera bajo el Coto de Montejo, …
… deshaciendo el previo desplazamiento por la
cuerda.
Al poco
de llegar a los primeros pinos, alcancé el cruce cercano a la Casa de Pedro
Municio. Girando ahora a la derecha (O), ya...
… sólo
quedó seguir la pista en su descenso para regresar a Somosierra.
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