Pica Cerví de Durro (2.647)

ASCENSIÓN DESDE BOÍ-TAÜLL

POR LA CUERDA DE LA PALA DE GINEBRELL (2.324) AL MUNTANYÓ (2.607)

La Pica Cerví de Durro es una pirámide de hierba y cantos que forma parte de la cresta del circo cabecero del Barranco de Mulleres, donde se aloja la estación de esquí de Boí-Taüll. Se encuentra por tanto en los límites surorientales de la Alta Ribagorza y del Pirineo Central en conjunto. Es un pico secundario al que cimas cercanas del mismo macizo de Cerví superan en altitud y está en un entorno bastante degradado por las instalaciones deportivas. Tampoco su geología es espectacular y la vegetación se limita al típico pasto raquítico y duro de altura. Pero está ahí y, con buenas prominencia y situación, se disfrutan panoramas hermosos y extensos desde su cumbre, a la cual, por otra parte, se accede sin dificultad y con un esfuerzo asequible.

La ruta consiste en, partiendo de las instalaciones de base de la estación, acceder al extremo noroeste de la cuerda del circo que la contiene y recorrerla en sentido horario hasta el Coll de Roies, ya en el brazo oriental, desde donde se regresa al punto de partida por lo más corto.

La Pica Cerví de Durro, iluminada por el sol, asoma a través del Barranco de Mulleres al ir llegando en coche a la estación

SITUACIÓN:

  • Zona: Alta Ribagorza (Pirineos)
  • Unidad: Macizo de Cerví
  • Base de partida: Taüll (Lérida)

ACCESO: La población de Taüll, perteneciente al municipio leridano de Valle de Boí, está situada en el noroeste de la provincia, en el valle del mismo nombre, que es el más oriental de la comarca de Ribagorza. La Estación de Esquí de Boí-Taüll, de donde parte la ruta y donde acaba la carretera que pasa por el pueblo, se encuentra a unos 10 km del mismo. Fuera de la temporada de esquí, durante la cual no aconsejo esta ruta, están cerrados los aparcamientos de la estación, pero los márgenes de la carretera son suficientemente amplios para aparcar sin estorbar poco antes de llegar a las barreras, en el paraje conocido como Pla de Vaques. Puedes calcular un itinerario desde tu lugar de origen hasta donde dejé yo mi coche en el siguiente enlace a GoogleMaps.

OTROS DATOS:

  • Cota mínima / máxima: 2.032 / 2.647
  • Mi tiempo efectivo: 3h58
  • Mi tiempo total: 5h27
  • Dificultades del terreno: Ninguna. Itinerario por caminos o terreno generalmente cómodo, salvo un par de breves pasajes algo escabrosos en la subida al Tuc del Muntanyó.
  • Track para descargar en Wikiloc

Mapa tomado del visor Iberpix. ©INSTITUTO GEOGRÁFICO NACIONAL DE ESPAÑA

LA RUTA: Salir de la entrada a la Estación de Esquí de Boí-Taüll remontando el amplio lomo herboso que asciende al SO hasta la cima del Pic de la Pala de Ginebrell. Seguir la cuerda a la izquierda (S), con trechos cómodos de hierba y otros con senda, hasta la cima de la Pica Cerví de Durro.

Girar de nuevo a la izquierda (E) y continuar el cresteo, siempre por la cuerda del circo, alternando distintos terrenos (hierba, cantos, pista de esquí), por el Tossal de l'Equa Blanca y el Tuc del Muntanyó. En la subida a este último, un par de cortos pasajes rocosos se facilitan apoyando las manos, aunque no es imprescindible.

Tras la bajada posterior, al llegar al Coll de Roies, dejar la cuerda por la pista de esquí que baja por el flanco derecho (SO) y seguir hasta el Pla de la Carlina. Allí, girar a la derecha (N) en un cruce para llegar a las instalaciones de base de la Estación de Esquí de Boí-Taüll.

Croquis de la ruta sobre ©GOOGLE EARTH

COMENTARIOS: Itinerario panorámico, sin dificultad técnica y con una exigencia física más que asequible. Las vistas lejanas son el atractivo, pues el entorno inmediato está muy degradado. Naturalmente, en invierno, con la estación en marcha será preferible dar de lado esta parte del macizo. De hecho, ya metido en harina, pensé que tenía que haber subido desde Durro, pero ya era un poco tarde. Respecto a los otros picos del macizo (Cerví y Raspes Roies), los atacaré por otros valles si me decido a hacerlo.

RELATO GRÁFICO:

Desde la entrada a estación de esquí, se veían las dos picas Cerví; la propiamente dicha a la izquierda y la de Durro, iluminada ya por el sol. Desde aquí, arranqué a caminar hacia la derecha (SO) para…

… remontar este ancho lomo herbosos, empinado, pero suave.

Al ganar altura, a mi derecha y más allá del valle por donde había subido en coche, aparecieron los Besiberris, con el Comaloforno, impresionante, centrado.

Mientras subía, fue descubriéndose en lo alto, ante mí, el Pic de la Pala del Ginebrell.

A la izquierda, el hoyo de la cabecera de Mulleres bajo la mole del Cap de Raspes Roies, la cima más alta del macizo.

Ya a punto de culminar la subida, vi que la cima del Pic de la Pala del Ginebrell quedaba, en realidad, a la derecha de la estación de remonte que venía viendo.

Desde este primer hito de la jornada, lo primero, una mirada atrás. Más allá del lomo recorrido, el horizonte mostraba, además de la cresta del macizo de Besiberri, la del de Colieto. Pero es que, más a la derecha, el panorama seguía …

… con la Maladeta (se ven Russell y Vallibierna), el Posets (del que asoman los Eristes), la Sierra de Chía, el Cotiella, etc.

Siguiendo el giro, la vista se encontraba con Lo Corronco (bajito, pero bonito), al otro lado del Barranco de Ginebrelll, cuya…

… cabecera, abrupta, bravía en estas ondulaciones verdes, estaba dominada por la Pica Cerví de Durro. Para llegar a ella, sólo…

… tenía que seguir la cuerda, que era bastante cómoda.

Es más, al otro lado de la Collada de les Bassetes, me encontré…

… una senda basta marcada. Al culminar la subida a la cumbre del día, aparecieron al otro lado…

… las líneas de altura del Prepirineo, marcadas por la bruma. Esta vez, por variar, toca girar a la derecha.

Ahora, el Corronco aparecía flanqueado por el Turbón y el Cotiella.

Hacia el oeste, los grandes macizos de la Ribagorza: Posets, Maladeta y Besiberri, destacando netamente en el segundo…

… el Pico Russell. ¡Anda! Y ahora se veía el Perdiguero (el que faltaba), asomando nevado entre aquél y el Vallibierna.

Ya al norte, las crestas de Colieto y Colomers y, siguiendo la vuelta al…

… este, más allá del verde cordal de la Serra de la Pala, se distinguían al fondo las crestas del Pallars.

El giro acabó con la visión de la Pica Cerví, bonito y agreste monte que, como no está en la cuerda del circo, quedará para otro día. De momento, seguí con el cresteo, camino de una punta poco destacada, el, que se puede ver a sus pies, a la izquierda. Tras un descenso despejado por hierba, aunque…

… bastante empinado, llegué al Port d’Erta, desde el cual…

… se veía al sur esta bonita sucesión de crestas prepirenaicas.

Desde allí, proseguí por una pista de esquí, pero por poco tiempo. Enseguida la dejé para subir al Tossal de l’Equa Blanca por la cuerda, empinada y algo más accidentada que lo caminado hasta entonces.

Lo más notable del paso por esta modestísima punta es la visión de la arista que va a la Pica Cerví.

Por lo demás, al este se abre el verde valle de Manyanet y…

… hay, al norte, una bonita perspectiva del circo con los grandes macizos al fondo.

Mirando atrás, la Pica Cerví de Durro. Y hacia ahí continué la ruta, deshaciendo un poco de camino, pues la bajada directa era un corte delicado de descender. En fin, fui fijándome a mi derecha al bajar, hasta ver…

… un buen paso de vuelta a la pista de esquí y, tomándola a la derecha (NE), atravesar bajo el Tossal de l’Equa Blanca y…

… volver a la cuerda para bajar al Pas de Llevata y subir a la última cima de la jornada, el Tuc del Muntanyó.

Tras el descenso, empinado pero cómodo, como venía siendo la tónica del día, tocó…

… una subida algo más accidentada y con zonas de roca.

A mi derecha, otra perspectiva de la Pica Cerví de Durro.

Éste es el primero de los dos pasajes escabrosos. No necesita ni apoyar las manos, aunque resulta más cómodo hacerlo.

Al llegar a la cota 2.559, una mirada atrás, a la Pica Cerví, antes de…

… acometer los últimos metros, ya muy tendidos, hasta la cima del Tuc del Muntanyó.

Desde este hito final de la jornada, se ve un tramo del valle de Manyanet, a cuyo través volví a divisar el Prepirineo, bajando de…

… su cabecera, suavemente ondulada. Más a la izquierda, …

… se alza el Cap de les Raspes Roies. No subiré a él; quizá otro día por otro valle.

Sobre la estación, la vista de los grandes macizos seguía impresionante, aunque las crestas de La Maladeta y Posets se habían cubierto de nubes.

Y, otra vez, la Pica Cerví de Durro.

Aquí, inicié el descenso, bajando por la cuerda al siguiente collado, el de Roies. Allí interrumpí el cresteo, para descender el circo, en principio por la pista de esquí que se ve a la derecha.

Antes, una mirada a la bajada que acababa de realizar y…

… a la vertiente de Manyanet, que perdería de vista.

La pista de esquí por la empecé a descender el circo no es muy empinada, pues va en diagonal, primero al suroeste y…

… luego trazando lazadas amplias.

Al llegar al Pla de la Carlina, en un cruce junto a una balsa de agua (no es ésta), seguí por la derecha (N), ahora por un carril de servicio. Después, pasé por una segunda balsa (ésta sí), desde donde se veía así la zona de Besiberri.

Acabé sin más en las instalaciones de base de la estación, que atravesé para salir por la carretera y recoger el coche.

Comentarios