Tuca de Llardana (3.375)
ASCENSIÓN DESDE EL VALLE DE ERISTE
POR LA CARA SURESTE (VÍA DEL TRIÁNGULO)
A caballo entre Sobrarbe y Ribagorza, se yergue
el Macizo de Posets, al sur de la cresta fronteriza, de la que está separada
por los valles de Estós y el Cinqueta. Se trata de un complejo sistema de
crestas que convergen para sostener la audaz peña trapezoidal que lo culmina,
la Tuca de Llardana, segunda cumbre del Pirineo. La mezcla de rocas graníticas
y metamórficas de que está constituido, generalmente poco firmes, no ha
permitido la formación de paredes vertiginosas ni góticas cresterías. Pero de
esa misma composición mineral se derivan, por otro lado, los atractivos del
macizo: el variado colorido de sus vertientes desnudas, la abundancia de ibones
en las cabeceras y el verde profundo de los valles, fruto de la rapidez con que
el agua baja a través de un roquedo tan estratificado.
SITUACIÓN:
- Zona: Alto Sobrarbe (Pirineos)
- Unidad: Macizo de Posets
- Base de partida: Eriste (Huesca)
OTROS DATOS:
- Cota mínima / máxima: 2.150 / 3.375
- Mi tiempo efectivo aproximado: 9h30 en dos jornadas (1h45 + 7h45)
- Mi tiempo total: 11h15 (descontando la estancia en refugio) en dos jornadas (2h00 + 9h15)
- Dificultades del terreno: PD+. Unos 20 metros de escalada de III- en la base de la pared. Entre 120 y 150 metros de II- en el Triángulo. Según las condiciones, pendientes de nieve de hasta 40º bajo el Triángulo y en la Canal Fonda. Buena parte de la subida es por terreno sin señalizar.
- Track para descargar en Wikiloc
LA RUTA: Subir de la Pleta
del Estallo al Refugio Ángel Orús por el sendero balizado y seguir
por la ruta normal de Posets, que comienza atravesando hacia el NO la ladera
bajo la Cresta del Forcau. Donde la senda se acerca al torrente de Eriste y
éste corre encajonado en las Gorgues de Llardaneta, tomar a la derecha
(NE) el desvío que va al Lago de las Alforjas. Pasada la Cabaña de Llardana,
dejarla por la izquierda (N) para cruzar la Sierra de Llardana por la
horcada central (2.595) y pasar a la Valle de los Ibones. En vez de bar
directamente al fondo, atravesar la ladera hacia la izquierda (O), en suave
diagonal, hacia el desagüe del Ibón Negro de Posets. Girar allí a la
derecha (N), cruzar el torrente y remontar la ladera bajo la cresta de Posets, derivando
luego a la izquierda (NO), hacia la base del Triángulo (F con nieve).
Superar el zócalo vertical de la pared por una evidente chimenea (cualquier
otro sitio es notoriamente más difícil) en la parte derecha (III-) y luego
trepar por placas escalonadas (II-), apuntando directamente al vértice del
triángulo. Al salir a la arista cimera, recorrer los escasos metros que quedan hasta
la cima de la Tuca de Llardana (PD+).
COMENTARIOS: La segunda
cumbre del Pirineo es hoy una de las montañas más masificadas de la cordillera.
Pero también se puede encontrar la soledad en sus vertientes, sin afrontar
grandes dificultades, a poco que salgamos de la Canal Fonda. El Triángulo es
una alternativa poco difícil a las vías normales. Se trata de la pequeña cara
sureste del Posets, que domina el Valle de los Ibones. Raimond d’Espouy, Jean
Arlaud y Maigné trazaron en ella un elegante y divertido itinerario de
ascensión, allá por 1922, que transcurre, además, en medio de un soberbio
entorno montañero y llevando a la espalda, mientras se trepa, uno de los
panoramas más apabullantes de la cordillera. Creo que la ruta está al
alcance de mucha gente, pero que, al estar en un rincón algo más apartado, no
va casi nadie. Desde luego, es mucho más bonita y entretenida que la Canal
Fonda que, en todo caso, se visitará igualmente al bajar.
Sólo he encontrado dos
referencias a esta vía, en las guías Armengaud-Jolis y en la de Tera i Camins,
y ambas son prácticamente idénticas. Hice caso en la forma de superar la base
más vertical de la pared, aprovechando la chimenea; sin embargo, si volviera,
probaría unas placas, que quedaban a la izquierda al subir, muy cinceladas que
deben de tener más o menos la misma dificultad, pero ahorran la estrechez de la
chimenea, donde casi me quedo empotrado y llevaba todo el rato el piolet y los
bastones arañando la roca. Las estuve curioseando, incluso destrepando un poco
desde arriba, y esa es mi impresión; que deben ser igual de difíciles, pero más
cómodas.
Donde no respeté las guías
es en la forma de superar el propio triángulo. En vez de derivar a la derecha
por las repisas para salir a la arista SE del pico, como se describe el
aquéllas, viendo que el terreno era fácil, trepé directamente hacia el vértice,
que tenía a la vista. La cosa resultó divertida y agradable; y con un ambientazo
como pocas veces. Cada vez que me detenía a mirar atrás en la gran placa, y
fueron muchas, me costó trabajo seguir; no quería acabar.
Otra pequeña variación,
ésta para ahorrar un poquito de tiempo, sobre la ruta lógica que había previsto,
fue cruzar la Sierra de Llardana por el primer collado al que vi buena subida,
en vez de rodearla por el Lago de las Alforjas. Con la referencia de haber
dejado atrás, poco tiempo antes, la Cabaña de Llardana, el lugar para desviarse
creo que se ve bien. Luego, la subida no supondrá un gran obstáculo para quien
esté habituado a los terrenos sin senda, pero sin grandes obstáculos e
incomodidades (si luego se va a enfrentar el triángulo, esta ladera de pasto y
cantos no debería ser un inconveniente).
Por último, si siempre
digo que, cuando las horas de actividad superan los tres cuartos de la duración
del día, merece la pena partir la ascensión en dos jornadas para no tener que
andar corriendo, en este caso se justifica más, pues son tantos los atractivos
visuales de la ruta, que habrá muchas paradas. No dudo que esta ruta se pueda
hacer en un día; yo mismo, con menos de 50 años, podía hacerlo, pero al precio
de perderme buena parte del disfrute. Y, para retos y maratones, no hace falta
venirse tan lejos.
RELATO GRÁFICO:




































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