El Sagrao (2.507)

ASCENSIÓN DESDE LA PLATAFORMA DE GREDOS

POR LA LAGUNA GRANDE Y PORTILLA BERMEJA

El Sagrao no es lo que yo llamaría un gran pico, pero, como punta más alta del fiero Cuchillar de las Navajas, está considerado en el grupo de los imprescindibles del Circo de Gredos. Vecino cercano del Almanzor, desde su cumbre se tienen unas bonitas perspectivas del cresterío que rodea la cumbre del Sistema Central y su ascensión transcurre por parajes de fuerte sabor montañero. Un pico más, tan digno de visita como el que más, de este excepcional macizo alpino plantado en plena Castilla.

La ruta es la normal desde todo punto de vista; además de ser el acceso más fácil a la cima, transcurre por líneas naturales. Tras la habitual aproximación por los Barrerones al Circo de Gredos, se remonta la garganta homónima y, desde su cabecera al pie de la cumbre, se sigue por la vaguada que baja del collado occidental para tomar ahí la cuerda hasta la cima. El retorno, por el mismo camino.

Cuchillar de las Navajas, Portilla Bermeja y Almanzor, vistos desde el NE. El Sagrao es el pico de la derecha de la cresta

SITUACIÓN:

  • Zona: Sector Principal de Gredos (Sistema Central)
  • Unidad: Circo de Gredos
  • Base de partida: Hoyos del Espino (Ávila)
ACCESO: Hoyos del Espino es una población abulense situada en el sur de la provincia, en el alto valle del Tormes y frente a la vertiente norte de las crestas más altas de Gredos. El punto de salida de la ruta es el Parking Plataforma de Gredos, situado a 11 km por carretera al sur del pueblo. El acceso está regulado y conviene buscar la información en Internet (el sitio varía de un año a otro) antes de ir para no llevarse sorpresas en forma de 5 km adicionales de aproximación desde la barrera. Puedes calcular un itinerario desde tu lugar de origen al punto de partida de la ruta en el siguiente link a GoogleMaps.

OTROS DATOS:

  • Cota mínima / máxima: 1.750 / 2.507
  • Mi tiempo efectivo aproximado: 5h30
  • Mi tiempo total: 7h00
Dificultades: PD, en las condiciones del día, con buen espesor de nieve consistente por encima de la cota 1.900. Entre la Hoya Antón y la Portilla bermeja, dos tubos, ambos de unos 100 m de altura y 30º de pendiente media; máxima ligeramente superior a 45º en los metros finales del segundo. Pasajes cortos de hielo cristalino muy duro en la cresta.

Mapa tomado del visor Iberpix. ©INSTITUTO GEOGRÁFICO NACIONAL DE ESPAÑA

LA RUTA: Salir de la Plataforma por el camino que conduce a la Laguna Grande. Al llegar al fondo de la misma, dejar el camino y seguir el barranco que la alimenta hasta la Hoya Antón. Tomar allí una canal que sube a la izquierda (SO) hasta una cubeta donde confluyen dos tubos. Seguir nuevamente por la izquierda (SO), hasta la Portilla Bermeja (PD-). En la horcada, girar a la izquierda (SE) y seguir la cresta por su flanco sur hasta la cumbre de El Sagrao (PD). El retorno, por la misma ruta.

Croquis de la ruta sobre ©GOOGLE EARTH

COMENTARIOS: Bonita ascensión, entretenida pero asequible incluso con nieve. El propósito inicial era haber recorrido el Cuchillar de las Navajas íntegramente, para bajar por la Portilla de los Machos. Sin embargo, nos encontramos con que no había huella a partir del Sagrao y la única nube de las inmediaciones estaba agarrada precisamente ahí. La travesía del cuchillar no presenta dificultades significativas, pero a base de ir dando rodeos, no siempre evidentes, para buscar el paso bueno, por lo que meterse en ella sin visibilidad ni una huella que indique el camino implica correr el riesgo de ir de enrisque en enrisque y pegarse un buen rato en ello. Así que decidimos dejarlo para un día más claro. Pero con buena visibilidad, lo suyo es completar la travesía.

RELATO GRÁFICO:

Hacia las nueve y media de la mañana estábamos saliendo de la Plataforma de Gredos por el camino empedrado que conduce a la Laguna Grande. Aunque el trazado es indudable, está señalizado con unas estacas que lucen la chapita correspondiente al sendero PR-AV 17. Cuando hay alguna bifurcación, como al pasar el Prado de las Pozas, siempre hay un cartel indicando el buen camino. El empedrado se pierde, pero el camino se mantiene en perfectas condiciones. Poco se puede reseñar de este tramo, a través de laderas de pasto y monte bajo, ganando altura muy poco a poco, hasta que, …

… al ir a doblar el lomo de los Barrerones, aparecen repentinamente ante el caminante el Almanzor y la Galana.

Al entrar en la alta cuenca de la Garganta de Gredos, dominamos el profundo hoyo que aloja la Laguna Grande, coronado por…

… la quebrada cresta del circo.

Siempre siguiendo el camino, empezamos a bajar suavemente hacia el fondo. Más o menos a mitad de descenso, los neveros se hicieron continuos, lo que facilitó nuestro avance, pues la encontramos con esa consistencia de alfombra en que se hunde sólo la suela de la bota. Además, una marcada huella facilitaba el rodeo de la laguna, que puede ser un punto delicado en según qué circunstancias.

Al girar el camino a la derecha para dirigirse al Refugio de la Laguna Grande, seguimos recto (SO) para…

… remontar el barranco que alimenta el estanque y que va a su vez girando bajo la cresta del circo. Ante nosotros, a la derecha de la cresta visible, se alzaba…

… el Almanzor, cumbre del macizo y del Sistema Central.

A la derecha, al avanzar, se fue descubriendo la cresta formada por el Ameal de Pablo, Risco Moreno y el Cancho de los Huertos.

El barranco tiene una pendiente suave y, pese al calor que iba haciendo y el aire estancado, alcanzamos sin demasiado esfuerzo la Hoya Antón, cubeta donde confluyen varias canales. Tomamos la de la izquierda (SO), que sube al principio con una pendiente moderada (30º).

Tras ganar unos 100 m, la pendiente se acentuó hasta…

… acercarse a los 45º en los metros previos a…

… un rellano bajo los desplomes que defienden la cumbre del Sagrao.

Habíamos alcanzado el Nevero del Almanzor, donde confluyen las canales que suben a las portillas Bermeja y del Crampón. Tomamos la primera, que es la de la izquierda (SO), la cual…

… nos conduciría a la cresta al cabo de unos 120 m, con pendiente media algo superior a 30º.

En el tercio final, llega a los 45º, superándolos incluso justo antes de la horcada. El estado de la nieve, consistente pero no helada, y la huella que encontramos facilitaron mucho la superación de ese último tramo hasta…

… la Portilla Bermeja. Desde allí, vimos a nuestra izquierda, la cumbre del Sagrao y, más allá, …

… La Mira sobre el Cuchillar de Cerraíllos.

Para alcanzar la cumbre, rodeamos los resaltes que dominan la portilla y giramos a la izquierda (SE) para subir por el flanco meridional de la cresta, por…

… pendientes de nieve de inclinación lateral moderada. Aquí el manto estaba helado y, en vez de ir paralelos a la arista, nos resultó más cómodo ir alternando travesías horizontales y remontadas de cara a la pendiente. Además, era lo que hacía la huella.

Según subíamos, quedaba a nuestra espalda el Almanzor, tras el que asomaba ahora la Galana, magníficos en este ambiente tan alpino. Parecía mentira que estuviéramos en plena Castilla y a mediados de mayo.

El paso clave de este final de ascensión lo encontramos al atacar la pirámide cimera por su lado suroeste, donde encontramos un pasillo de hielo cristalino, empinado hasta los 45º, que se abre entre los bloques, permitiendo una subida cómoda.

Pasaban minutos de la una cuando llegamos a la cumbre de El Sagrao, donde descubrimos que los penachos blancos que nos habían parecido ventisca, eran en realidad los bordes de una nube que estaba agarrada a la cresta por la vertiente sur y no dejaba ver más que en un sector limitado, precisamente el que da al Circo.

En otras direcciones, sólo ocasionalmente alguna ráfaga de viento aclaraba los vapores lo suficiente como para distinguir, por ejemplo, el núcleo más occidental de la Sierra de Gredos, dominado por la Covacha.

Lo peor, que la continuación del Cuchillar de las Navajas al este tenía mala visibilidad. Como las huellas que habíamos venido siguiendo paraban en la cima, no nos fiamos de no terminar enriscados si la nube se hacía más densa. Estuvimos en cumbre un buen rato, pese al viento, pensando qué hacer. Viendo que la nube no sólo no se iba, sino que se adensaba más, hicimos un último intento de encontrar continuación a la huella y, al no hallarla, decidimos volver. Hacia las dos menos cuarto, dejamos la cumbre para…

… retornar por el mismo camino.

Encontramos la nieve ahora bastante blanda, pero la bajada fue muy rápida.

Tras pasar junto al refugio y rodear la laguna, viene una parte de estas ascensiones en el Circo de Gredos a la que no me acostumbraré nunca: la subida a los Barrerones. Son menos de 300 m de desnivel, por un camino bien trazado y de pendiente llevadera. Pero no me termino de hacer a eso de, una vez hecha cumbre e iniciado el descenso volver a subir.

En los Barrerones paramos a picar algo, pues eran ya las tres y media, disfrutando de esta tremenda vista de las cumbres del Circo de Gredos desplegadas ante nuestros ojos.

Siguiendo el mismo camino de la subida, pasamos por el Prado de las Pozas, con los ojos puestos en la Mira, antes de alcanzar de nuevo la Plataforma, adonde llegamos hacia las cuatro y media de la tarde.

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