Castillo del Turbón (2.492)

ASCENSIÓN DESDE LA MURIA

POR LA CUERDA DEL TURBONET (2.346), RETORNO POR SAN ADRIÁN

El Turbón separa las cuencas de los ríos Ésera e Isábena y forma parte de las Sierras Interiores, la gran barrera caliza que se yergue entre la zona axial y la precordillera en el tramo central de los Pirineos. Es bien visible desde toda la Ribagorza, presentándose como una mole vasta y severa, surgiendo imponente de los campos. Sus crestas afiladas, sostenidas por contrafuertes cuajados de agujas, abrazan el valle suspendido de San Adrián, donde el paisaje se torna desolado. Por si fuera poco, este monte posee unas vistas extraordinarias, pudiendo distinguirse en días claros un arco que va de la Peña Oroel al Pedraforca... ¡200 km de cordillera ante los ojos!

Situados al norte del macizo, la ruta de ascensión sigue la cuerda oriental de las que definen la Canal de San Adrián, por cuyo fondo se retorna luego.

Desde el norte, el Turbón muestra el gran tajo de San Adrián

SITUACIÓN:

  • Zona: Sierras Interiores (Pirineos)
  • Unidad: Macizo del Turbón
  • Base de partida: La Muria (Huesca)

ACCESO: La población de La Muria, perteneciente al municipio oscense de Bisaurri, está situada en la alta Ribagorza, en el noroeste de la provincia, concretamente al pie de la vertiente norte del Macizo del Turbón. La población más cercana en que se pueden encontrar servicios de hostelería es Castejón de Sos, a unos 15 km en el lado occidental, el del Valle de Benasque, del Col de Fadas. La ruta parte del Merendero de la Muria, que se encuentra un kilómetro al sur de la aldea, en el plano homónimo, y cuenta con fuente y un pequeño refugio. Puedes calcular un itinerario desde tu lugar de origen hasta allí en el siguiente link a GoogleMaps.

OTROS DATOS:

  • Cota mínima / máxima: 1.380 / 2.492
  • Mi tiempo efectivo: 5h54
  • Mi tiempo total: 7h28
  • Dificultades: Muy fácil. Bastantes pasajes escabrosos durante la subida, tanto en la canaleta como en la cresta.
  • Track para descargar en Wikiloc

Mapa tomado del visor Iberpix. ©INSTITUTO GEOGRÁFICO NACIONAL DE ESPAÑA

LA RUTA: Salir del Plano de la Muria por la pista de Selvaplana y, en dicho paraje, tomar a la derecha (O) un carril que asciende por la boscosa ladera y sigue luego por la canal homónima. Al acabar el camino, se continua por una mala senda que se bifurca al poco. Seguir por la izquierda (SO), remontando la Canaleta del Cornillo hasta salir a unos prados rodeados por los Toux de Dalt, entre los cuales se gana la cuerda. Seguirla al sur, sin traza, pero con hitos, tocando sucesivamente las cimas de las Aligas y el Turbonet, hasta la Collada de Porroduno. Tomar allí a la derecha (SO) la senda que la cruza y, sin más que seguirla, rodear la cresta del fondo de circo, reganando la cuerda ya muy cerca de la cumbre del Turbón.

Iniciar el retorno deshaciendo camino y, al pasar sobre una canal pedregosa antes de llegar a Porroduno, tomar un desvío a la izquierda (N), que desciende por la Canal de San Adrián. Cuando ésta gira al oeste, continuar recto al sur con la senda para ganar el collado del Cap de la Montañeta. Cruzarlo y seguir por la traza que continua recta (NE), desciende por la vaguada de ese lado y acaba encontrando, en la boca de la Canaleta del Cornillo, el itinerario de subida. Siguiéndolo ahora a la inversa, se vuelve por Selvaplana al Plano de la Muria.

Croquis de la ruta sobre ©GOOGLE EARTH

COMENTARIOS: Una panorámica visita a uno de los mejores miradores de la cordillera, por una ruta variada, sin apenas dificultad y con un grado de exigencia física asumible. El cresteo hasta la Collada de Porroduno se puede evitar por una senda de la vertiente oriental; es más cómodo, pero creo que se mutila la ruta de una parte importante de su atractivo. Por el contrario, no me molesté en ir por la cuerda en el fondo del circo de San Adrián, pero conozco ese tramo y, en este caso, no hay prácticamente perspectivas que no se vean desde otras partes del recorrido.

El posible acortar un poco la ruta sin renunciar a ningún atractivo subiendo en vehículo hasta Selvaplana, pero disponiendo de un todoterreno o, al menos, un vehículo de suspensión muy alta. El ahorro en tiempo sería de unos tres cuartos de hora, entre subida y bajada.

RELATO GRÁFICO:

A partir del aparcamiento del Plano de la Muria, con su refugio y fuente, continué…

… ya a pie por la misma pista, atravesando un denso bosque. Al poco, en una bifurcación, giré a la izquierda.

Luego, al paso por un claro, pude disfrutar del primer panorama del día: en el horizonte noroccidental, se alineaban la Punta Alta y la peña de las Once, en el Macizo del Cotiella; la Sierra de Chía y, en el Macizo de Posets, los picos de Eriste, la Tuca de Llardana y hasta las Ixeias.

Y, por fin, llegué a Selvaplana, donde giré a la derecha (O), dejando esta pista por…

… un camino menos marcado, pero también ancho y cómodo, que pasaba a ascender suavemente por la ladera.

Al acabar el carril, unos hitos me guiaron hacia la derecha (O) para continuar subiendo por una senda que remontaba la Canaleta de Selvaplana.

Al poco, senda y barranco se dividieron y yo seguí por la izquierda, por la Canaleta del Cornillo, que es por donde va precisamente el camino que no está marcado con balizas, aunque sí con algunos hitos.

En todo caso, el trazo era claro y, el terreno indudable. Fui remontando así el empinado tubo, encontrando…

… unos pocos pasajes escabrosos, sobre todo escalones de ayudarse con las manos, todos ellos breves y sin apenas dificultad.

Al ganar altitud, fueron apareciendo a mi espalda, en el pasillo que la canaleta abría en el arbolado, las crestas vecinas, Aquí, las del Ampriú.

Pasada la cota 2.000, salí del bosque a un soleado prado rodeado de canchos, los Toux de Dalt según el mapa de la Alpina. En lo alto, al fondo, podía ver una horcada entre dos riscos. Allí iba a culminar esta subida y, al volverme, pude…

… contemplar un amplio panorama montañoso, desde el Cotiella al Aneto, pasando por la Munia, el Posets o el Perdiguero.

Desde la horcada, podía haber proseguido, y había rastro de paso en la hierba, por una ancha terraza de hierba a la izquierda de la cresta caliza. En vez de eso, preferí asumir la ligera incomodidad que suponía encaramarme al risco de mi derecha e …

… ir por la cuerda, también herbosa, pero trufada de cantos, contemplando la cumbre y su lomo norte al otro lado de la Coma de San Adrián. Pues, volviéndome al otro lado, …

… el violento contraluz sólo dejaba distinguir una sucesión de líneas quebradas hacia las Sierras Interiores y el Prepirineo catalanes.

Tras una sección de arista bastante rocosa, pero sin dificultad, siguió…

… un ancho lomo verde que subía suavemente hacia el pico de las Aligas.

Con el avance del sol, al noreste ya se distinguía algo más de las crestas de Besiberri y las montañas de Aigüestortes.

La cima de las Aligas es alargada y rocosa. Al cabo de la misma, una brevísima bajada me llevó a…

… una angosta brecha que enmarcaba así de bonitamente el cordal de enfrente.

Del tajo, que se ve aquí en primer término, salí por una rampa pedregosa que me llevó a lo alto del Turbonet. Y, mirando atrás, siempre la visión prodigiosa de los grandes macizos axiales.

A mi derecha, el Turbón se veía macizo y descomunal. En este otro picacho, también la culminación es alargada, estando la cima en el extremo meridional, desde el cual…

… bajé a la Collado de Porroduno, donde me encontré con la ruta de la terraza que, por aquí, es una senda bien marcada y ancha. Por ella, fui, a partir de la horcada, bordeando la cuerda, dejándola a la izquierda y girando con ella. Desde el rellano que hay al fondo de la Canal de San Adríán, se…

… ve así el valle central del macizo bajo el Turbonet.

Finalmente, una suave subida por prado y pedregal, marcada con hitos cuando desparecía la traza, me llevó a…

… la cuerda norte del macizo, donde giré a la derecha (N) y, con…

… la Peña Montañesa, el Cotiella y el Prepirineo del Sobrarbe a la vista, …

… ascender por la senda que la recorre hasta la cumbre.

Desde el Turbón, al este, se sucedían las líneas de cresta de las Sierras Interiores catalanas. Girando a la izquierda, …

… las montañas del Pallars y Aigüestortes, o mejor sus perfiles, sobre el Turbonet.

Al norte, maravilla de maravillas, los macizos de la Maladeta, Perdiguero y Posets se alineaban en el horizonte más allá de la Cresta del Mallo. Siguiendo el giro, …

… más allá del Cervín y el Baciero, el Cotiella y la peña Montañesa dominaban el paisaje. Aunque, a lo lejos, llegaban a distinguirse la Munia y la Punta Suelza; incluso el Macizo de Néouvielle en medio.

Al sur, una serie de modestos cordales y, más allá, el llano del Somontano difuminado y Guara, a la derecha, casi invisible.

Comencé el retorno volviendo por donde había llegado, …

… descendiendo al sur por la cuerda y, luego, a la izquierda (E)…

… siguiendo la senda camino de la Collada de Porroduno. Pero antes, la dejé al…

… pasar ante una especie de torrentera que bajaba a la izquierda (NE) como para ir a la base del Turbonet. Unos hitos invitaban a seguirla y así lo hice.

Tras una bajada un tanto escabrosa por el pedregal, se abrió el terreno en un rellano bajo la mole del Turbón. Estaba en lo alto de la Coma de San Adrián y, girando a la derecha (N), comencé a…

… descender por este suave valle, siguiendo primero una traza borrosa y, …

… luego, una senda algo mejor.

A mitad del descenso por la canal, pasé bajo la pared occidental del Turbonet, que…

… impresiona lo suyo vista desde abajo.

Poco después, pasé junto a las ruinas (apenas los cimientos) de la ermita de San Adrián y el pedregal acabó de…

… ceder ante el prado. Donde el barranco gira al oeste, continué recto (S) con la senda, cruzando el torrente y encaramándome al Cap de la Montañeta, amplia collada desde la cual se veía…

… así de bonita la cresta del Baciero asomando por el corte del Barranco de San Adrián, que quedaba a mi izquierda.

Mirando atrás, podía contemplar la canal que acababa de recorrer, encajada entre Turbón y Turbonet, mientras que, delante, …

… una vaguada verde bajaba al noreste. Aunque no vi ninguna traza, comencé a descender por su fondo y, …

… al poco, una senda fue dibujándose en la hierba. El caminillo me llevó a la vertiente derecha, entre árboles, aislados al principio y, luego, cada vez más densos, hasta… 

… formar un bosque bastante espeso. Por cierto, que la senda cada vez era más ancha y clara. Se ve que, por aquí (ruta normal), la gente va desertando según sube.

Luego, llegué a la boca de la Canaleta del Cornillo, a partir de la cual sólo me quedó deshacer el camino de ida, por la senda, luego el carril de Selvaplana y…

… finalmente la pista de La Muria, mientras las nubes se iban cerrando. No llegué a mojarme, pero por minutos.

Comentarios