ASCENSIÓN
DESDE EL PUERTO DE SOMIEDO
POR LAS CAMPOSAS (ARISTA ESTE)
La Penouta se encuentra en el tramo más
occidental de la divisoria cantábrica, el que se extiende entre los puertos de
Leitariegos y Somiedo. Aunque no deja de ser allí un pico secundario, su agudo
perfil, vertientes descarnadas y altivas y unas aristas de aspecto afilado,
llaman la atención desde cualquier lugar que se la contemple. Su vertiente
septentrional, sobre todo, que muestra un roquedo vertical poco habitual por
estos pagos. Y, por prominencia y aislamiento, se hace bien visible desde la
mayor parte de las crestas y valles circundantes.
La
ruta consiste en remontar la arista oriental del pico, empinada y afilada, pero
sin apenas dificultad, para luego regresar al puerto por los que sería la ruta
normal; es decir, bajar por el lomo suroeste hasta el Portiecho y, de allí,
dejarse caer al este siguiendo el Reguero del Puerto.
La
Penouta, junto con el Cornón, vistos desde el norte
SITUACIÓN:
- Zona: Montaña Leonesa
Occidental (Cordillera Cantábrica)
- Unidad: Montes entre
Somiedo y Laciana
- Base de partida: Santa
María del Puerto (Asturias)
ACCESO: La población de Santa María del Puerto, perteneciente al concejo asturiano de Somiedo,
está situada en el sur de la comunidad, prácticamente sobre la divisoria
cantábrica y junto al paso de montaña que da nombre a la comarca. Aprovechando
que luego comería allí, arranqué esta vez del aparcamiento del Hotel Coronel
Somiedo, aunque hay otros lugares igual de buenos en el pueblo. Hasta allí,
puedes calcular un itinerario desde tu lugar de origen en el siguiente link a GoogleMaps.
OTROS DATOS:
- Cota mínima / máxima: 1.471 / 1.976
- Mi tiempo efectivo: 3h25
- Mi tiempo total: 4h21
- Dificultades: Muy fácil. Pasos escabrosos, sin dificultad técnica, pero
incómodos y expuestos en ocasiones, en la arista.
- Track
para descargar en Wikiloc
Mapa
tomado del visor Iberpix. ©INSTITUTO GEOGRÁFICO NACIONAL DE ESPAÑA
LA RUTA: Salir de Santa María del Puerto hacia el oeste,
por la pista que va remontando el vallecito por donde corre el Reguero del Puerto. Tras haber dejado
atrás los desvíos a Prefustes y a la Paradina y poco antes de llegar a las
Vegas de Penouta, dejarla por una senda que sale a la derecha (NO) y remonta
una vaguada herbosa para alcanzar la punta de Las Camposas. Seguir la arista al oeste, accidentada al principio y
empinada al final, preferentemente por el flanco meridional (izquierdo). No
había senda, pero si algunos innecesarios hitos de vez en cuando. Y así,
poniendo cuidado, pero sin tener que superar ningún obstáculo, se llega a la
cima de la Penouta.
Descender por el lomo que
cae a la izquierda (SO), suave al principio y más empinado después de girar a
la derecha (O). Al llegar al collado
Portiechu, tomar la senda que lo atraviesa a la izquierda (SO). Ésta traza primero
un amplio arco bajo la Horcada de Buyo y luego toma dirección SE parea seguir
el Reguero del Puerto, que por allí nace, hasta las Vegas de Penouta. De allí, sale al SE una pista, que no es otra que
la del principio de la excursión y por la cual se regresa sin más a Santa María del Puerto.
Croquis
de la ruta sobre ©GOOGLE EARTH
COMENTARIOS: Caminata con algún pasejo emocionante, breve pero muy bonita.
Por desgracia, en mi visita a la cima coincidí con una nube que no me dejó ver
casi nada, así que posiblemente me he perdido el principal atractivo de la
excursión, que no considero compensado por el bonito juego que vapores y roca
desarrollaban a mi alrededor al pasar por la arista. Es dudoso que vuelva a
este pico, que no deja de ser un secundario, pero, si hay ocasión, ya le
buscaré otra subida.
RELATO GRÁFICO:
Dejé
Santa María del Puerto por un camino, marcado como PR, que sale al noroeste,
remontando el Reguero del Puerto. Desde el primero momento, podía ver al fondo…
… la
Penouta, donde se había agarrado una de las pocas nubes que se veían hoy. Vaya.
Pronto,
dejé de lado un desvío que baja a la izquierda, a cruzar el reguero, mientras
la pista principal me mantenía en la vertiente septentrional del valle, pasando
ante el Arroyo de los Prefustes.
Luego, el
que sí tomé fue este segundo desvío, el cual sale a la derecha (NO) y está en
un estado algo peor. Para entonces, mirando atrás, se veían así el grupo de la
Peña Los Años (con nubes) y la cercana Peña Rabinas.
A continuación,
entré en una parte más estrecha del barranco, encajada entre las estribaciones
más orientales de la Penouta y el Alto de los Prefustes.
Luego,
pasando ante el desvío que, a la derecha, conduce al collado de La Paradina,
pareció que la nube se iba.
Y, si
miraba atrás, además de haberse ampliado la perspectiva, el cielo se iba
acabando de aclarar.
Pero no
sobre la Penouta. Al llegar a esta bajadita con curva, dejé el camino para
tomar, a la derecha (NO), la senda que me iba a llevar a la arista. Se puede
ver por dónde: pasa por la banda de pasto y matorral entre la base del roquedo
del pico y un cancho alargado a la derecha.
El
caminillo comienza abriendo un estrecho pasillo en el retamar y, luego, pasa…
… por
unos prados con corrales antes de ganar pendiente y…
…
remontar la ladera entre matorral disperso. Por aquí, la traza prácticamente se
perdió, pero quedaba algún que otro hito, innecesarios, por otra parte.
Así, tras
una subida empinada y sostenida a lo largo de unos cien metros de desnivel,
llegué…
… a un
amplio rellano, donde giré a la izquierda (O) para ganar el lomo del cordal,
donde volvería a girar a la derecha (NO).
Al
principio, la cuerda es ancha y suave; aunque los hitos seguían presentes, no
había rastro de paso, pero el terreno era razonablemente cómodo.
Paulatinamente, se fue empinando mientras subía hacia una culminación entre dos
riscos.
Para entonces,
la niebla se había espesado como se puede ver en esta mirada atrás.
Luego,
crucé un breve rellano, donde encontré la primera muestra kárstica del cresteo,
en forma de pequeña trinchera. Luego, otra subida breve y empinada me dejó en
la punta de Las Camposas (1.849).
A
continuación, sin perder apenas cota, la cuerda se afila y torna rocosa. Los
hitos indicaban bajar a la izquierda (SO) y, como con esta niebla no me hacía
ilusión andar trepando, los seguí por…
… una
terraza pedregosa adosada al flanco meridional (izquierdo) de la arista. Al
subir luego a la cuerda, me…
…
encontré un breve tramo casi horizontal en que la arista se desdobla dejando en
medio una trinchera. A continuación, se acabó la parte caótica y entré en un…
… lomo
estrecho, pero caminable, de pasto y cantos, por donde transcurriría la subida
final. Como se ve, la parte rocosa sólo presentaría alguna dificultad
manteniéndose estrictamente en el filo y no mucha.
Entonces,
la niebla empezó a aclarar, dejándome ver primero el fondo del Reguero del
Puerto, debajo a mi izquierda. A continuación, al mismo lado y por encima, algo
de…
… las
crestas próximas.
Mirando
atrás, la punta de Las Camposas dominaba las Vegas de Penouta, iluminadas por
el sol.
Por
delante, tenía una arista aguda y afilada, pero muy regular, que formaba
barrera a la nube del lado norte y que remonté caminando con cuidado.
Pero todo
aquello fue una falsa alarma; al llegar a la cima de la Penouta, los vapores se
habían vuelto a cerrar todo alrededor y sólo llegaba a ver…
… el
final de la arista por donde había subido, con un escaloncito que hube de bajar
justo antes de culminar. A la derecha, si…
… que se
veía bien las Vegas de Penouta, allá abajo, y…
… el lomo
suroccidental, por donde iba a bajar. Aunque estuve un rato en cumbre, no
llegué a ver nada más; una pena, pues dicen que la vista del Cornón desde aquí
es estupenda. Así que, cuando me cansé de ver vapor de agua, comencé el
descenso por este lomo de hierba y cantos, suave al principio, pero que…
… fue,
poco a poco, tomando pendiente. Perdidos uno cincuenta metros, la cuerda…
… gira a
la derecha (O) y se empina ya considerablemente hasta desembocar en…
… el
Portiecho, donde, ya por debajo de la nube, la visión estaba algo más despejada
y llamaba la atención el espectacular lomo rocoso del Canseco. Allí, encontré
una senda que tomé a la izquierda (SO) para…
…
atravesar en horizontal la ladera bajo el Pico del Portiecho y…
… la Peña
Blanca. Tras cruzar la vaguada que baja de la Horcada de Buyo, giré a la
izquierda (SE) con el caminillo, que…
… pasa a
descender por el Reguero del Puerto. Este modesto curso de agua, que seguiría
hasta regresar a Santa María del Puerto, nace aquí, entre la Penouta y…
… la Peña
Blanca.
Siguiendo
su curso, la senda me llevó hasta las Vegas de Penouta, de donde arranca una
pista, que…
… no es
otra que la del principio de la excursión. Siguiéndola, pasé por…
… el
lugar donde me había desviado hacia la arista a la ida, cerrando el itinerario.
Sólo quedaba deshacer camino.
Más
abajo, Mirada de despedida a la Penouta, que se había despejado.
Y, sin
más, hasta el pueblo de Santa María del Puerto, más allá del cual se veía
ahora, totalmente clara, la Peña Los Años.
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