Cerro Minguete (2.026)

ASCENSIÓN INVERNAL DESDE EL VALLE DE LA FUENFRÍA

POR EL COLLADO Y CERRO VENTOSO (1.964) Y BAJADA POR MARICHIVA

El Cerro Minguete es uno de los picos más modestos del Valle de la Fuenfría y, dentro de los principales, casi de todo el Guadarrama. Corona, junto a la Peña Bercial, una alargada loma verde que se alza justo al oeste del Puerto de la Fuenfría. Al norte de su cima, parte el cordal septentrional del Guadarrama, del que la Mujer Muerta es su parte más destacada. Así pues, es un punto de notable importancia orográfica y ése es su atractivo principal: al estar rodeado de cimas mayores, se disfrutan desde el Cerro Minguete perspectivas interesantes. Porque las ascensiones a esta cima son asequibles; además de contar con bases de partida cercanas, varias sendas se encuentran en la cumbre.

Respecto al Cerro Ventoso, si no es la cima menos visitada del Guadarrama, poco le debe faltar. No llega a dos mil metros y está rodeado de montes más altos y celebrados. Tampoco es una montaña bonita; su silueta achaparrada y cubierta de pinos apenas llama la atención en un sitio como el Valle de la Fuenfría. Incluso en recorridos de cordal que lo incluirían, se lo suele rodear. Pero es, para mi gusto, el mejor mirador de todas estas sierras, pues prácticamente todas sus cumbres mayores se divisan desde su cima desde una buena perspectiva y en medio de un magnífico entorno.

La ruta comienza en Majavilán, remontando el valle hasta alcanzar el cordal en el Collado Ventoso para seguirlo, al oeste primero y luego al sur, hasta Marichiva, desde donde una senda nos devolverá directamente al punto de partida.

Los cerros Minguete y Ventoso, con Peñalara al fondo, desde el sur

SITUACIÓN:

  • Zona: Sierras de Malagón, Quintanar y Siete Picos (Sistema Central)
  • Unidad: Valle de la Fuenfría
  • Base de partida: Cercedilla (Madrid)
ACCESO: Majavilán es el punto más alto del Valle de la Fuenfría accesible en vehículo particular. Está a 4 km del pueblo de Cercedilla, situado al pie de la cara meridional del macizo de Siete Picos, que constituye el nudo central de sierras del Guadarrama. El acceso está regulado durante el verano y los fines de semana y festivos del resto del año; se puede encontrar información precisa en esta web. Puedes calcular un itinerario desde tu lugar de origen al punto de partida de la ruta en el siguiente link a GoogleMaps.

OTROS DATOS:

  • Cota mínima / máxima: 1.400 / 2.024
  • Mi tiempo efectivo: 3h40
  • Mi tiempo total: 4h37
  • Dificultades: Muy fácil, en las condiciones del día, con nieve por encima de los 1.700 m de altitud, consistente como para no hundirse ni resbalar. Aunque la ruta transcurre por caminos, incluye trechos incómodos y pendientes de nieve ligeramente inferiores a 30º.
  • Track para descargar en Wikiloc
Mapa tomado del visor Iberpix. ©INSTITUTO GEOGRÁFICO NACIONAL DE ESPAÑA

LA RUTA: Desde Majavilán, continuar remontando el Valle de la Fuenfría por la carretera hasta Los Corralillos. Allí, tomar el Camino Schmid, que sale a la izquierda (NE) del carril según se cruza el torrente y remonta la ladera hasta el Collado Ventoso. Girar a la izquierda (NO) para seguir la cuerda, por sendas más o menos precarias, pasando por la cima de Cerro Ventoso y el Puerto de la Fuenfría, a partir del cual mejora el camino, ante de culminar el Cerro Minguete.

Proseguir el cresteo por Peña Bercial y descender a la izquierda (S) por una senda borrosa entre denso matorral hasta dar con la pista forestal de la Vereda del Infante, que corta la ladera a la altura de los collados. Tomándola a la derecha (SO), se llegan enseguida al de Marichiva, de donde sale a la izquierda (SE) un camino que baja directamente a Majavilán.

Croquis de la ruta sobre ©GOOGLE EARTH

COMENTARIOS: Precioso itinerario por bosque y cordal, ameno y panorámico, y sin apenas dificultad. Si la nieve está como la encontré este día, casi es más cómodo y fácil que caminar en seco por las sendas pedregosas. Una pena que las nubes no pararan de acechar en toda la mañana, pues, desde este trozo de cresta, en un día claro y soleado las vistas son apabullantes. No creo exagerar si digo que las más hermosas del Guadarrama.

La subida hasta Los Corralillos puede hacerse también por la Calzada Romana, pero, como la he subido tantas veces y, al salir, estaba todo medio espolvoreado de nieve medio escarchado, preferí la fiabilidad del asfalto. En ambas alternativas se tarda casi lo mismo. Lo mismo sucede un poco con toda la ruta, salvo el tramo de cordal, que subida y bajada de los collados tienen alternativos, pues la red de caminos en este valle es muy densa.

RELATO GRÁFICO:

Salí de Majavilán siguiendo la carretera que remonta el Valle de la Fuenfría, cortada al tráfico privado a partir de ahí. En las pocas ocasiones en que se abría un hueco en el arbolado, podía ver a mi derecha…

… los dos primeros de los Siete Picos.

A partir de la pradera de Los Corralillos, la pista, ya de tierra, coincide con el Camino Schmid, marcado con discos amarillos. Pero sólo hasta el cruce del torrente de la Fuenfría; entonces, se desvía a la izquierda (NE), convertido en…

… un camino más estrecho y pedregoso. Se trata de una calzada romana secundaria que remonta en diagonales un poco más empinadas la ladera.

Ahora, los eventuales huecos entre pinos dejaban entrever, al sur, un mar de nubes cubriendo la llanura madrileña.

En este paraje, a 1.650 m de altitud, el Camino Schmid se separa de la calzada, desviándose a la derecha (NE) junto al cartel.

La subida prosigue aún un poco más empinada y sobre un piso más accidentado.

El segundo de los Siete Picos se iba viendo ya cerca cuando…

… crucé una pista, la misma Carretera de la República de antes, y pasé junto a…

… la Fuente de Antón Ruiz. Curiosamente, el hielo formado en los peldaños fueron los pasos más delicados de la ruta, precisamente en su punto más urbanizado.

A estas alturas, el bosque estaba precioso, con los árboles escarchados y…

… la nieve, con consistencia de alfombra, cubriendo los cantos. Pasaba ya muy cerca del segundo Pico cuando…

… salí del bosque. Sobre la linde, mirando atrás, llegaba a ver las crestas del cordal occidental del valle. Y poco más, pues los pinos rodeaban totalmente este claro, que no es sino…

… el Collado Ventoso, que se abre entre el cerro del mismo nombre y los Siete Picos. A partir aquí, era seguir el cordal a la izquierda (NO) y, para ello, busqué y encontré, sobrepasada la señal, una…


… senda, estrecha pero cómoda, que es borrosa en verano y, ahora, cubierta por la nieve, ni te cuento. En fin, que empecé simplemente serpenteando entre árboles y peñascos, hasta que…

… unas huellas me acabaron de confirmar que iba por lo bueno. La pendiente nunca es intensa en esta subida y, con la nieve ideal, no tardé en encontrarme…

… saliendo del bosque y…

… culminando la subida en un lomo, ante Siete Picos, que, vaya, se estaba cubriendo. Aquí, giré a la derecha (O) para…

… recorrer el breve tramo de cuerda horizontal que me separaba de la cima del Cerro Ventoso. A la derecha se alzaba el Montón de Trigo, de momento visible.

Porque, desde este primer pico de la jornada, no se veía nada al norte, hacia Valsaín y Castilla la Vieja. A la derecha, …

… tampoco eran visible Peñalara ni la Cuerda Larga. Bueno, ahí hay una nube oscura cuyo perfil se parece extraordinariamente al de aquélla; manta tenemos. Siguiendo el giro, de…

… los Siete Picos, sólo la mitad occidental era visible. Al menos, a la derecha, al…

… sur, se dominaba un hermoso mar de nubes, con las Machotas y Abantos visibles. No así el cordal oeste del Valle de la Fuenfría, que se había también coronado de vapor.

Acabando la vuelta al oeste, vi cómo las nubes se iban colocando sobre el Minguete y el Montón de Trigo. Continué hacia aquél, siguiendo la cuerda por…

… un rastro difuso con una huella casi imperceptible de vieja.

Pero ni el terreno era incómodo ni, la pendiente, intensa. Sólo hube de poner algún cuidado en no pisar mal algún canto.

Así llegué al Puerto de la Fuenfría y lo crucé para subir por el lomo de enfrente, donde …

… mejoró la traza, alternado bandas de pinos con trechos de matorral.

El panorama seguí tapado por las nubes a mi derecha, al norte.

Mirando atrás, la cresta de Siete Picos empezó a asomar sobre el Cerro Ventoso.

En la parte final de la subida, aunque había buena visibilidad para moverse, …

… en las pocas direcciones en que se veía algo, como hacia Siete Picos y parte del mar de nubes, la visión era brumosa.

Aunque estuve un ratito detenido, la cosa no mejoró. Cuando me cansé de esperar, continué el cresteo, ahora hacia peña Bercial.

Como suele suceder, cuando me había alejado lo suficiente como para no pensar en volver, despejó. Al menos sobre el Montón de Trigo y el Cerro Minguete, pues…

… la cima de Peña Bercial, seguía difuminada. Llegando a ella, sólo…

… se llegaban a ver las laderas de la Mujer Muerta y…

… algún retazo de panorama al sureste.

Aquí, sí que casi ni paré. Continué siguiendo la cuerda, que aquí gira a la izquierda (S). Concretamente, empecé la bajad por ese hueco en las rocas de la izquierda, de donde…

… arranca una senda, empinada, precaria y estrechada por los piornos, que sería difícil de seguir sin los hitos.

Luego, la traza se aclaró algo al entrar bajo los pinos. Salí del bosque al…

…  topar con una pista. Es la llamada Vereda del Infante, que atraviesa la vertiente oeste de la Fuenfría a la altura de los collados y que tomé a la derecha (SO), hacia donde se eleva la Peña del Águila. Desde la misma, disfruté de…

 … una de las mejores vistas del día, al menso más amplias, con el Cerro Ventoso y los Siete Picos sobre el Valle de la Fuenfría y el mar de nubes.

Porque, al otro lado, al oeste, apenas se llegaba a distinguir, sombrío y brumoso bajo las nubes, algo de la llanada de San Rafael.

Al llegar al Collado de Marichiva, dejé esta pista por la izquierda (SE) para…

… tomar un empinado camino, marcado con discos rojos.

Bastante abajo, ya sin nieve, crucé el Camino Viejo de Segovia y dejé las marcas al seguir recto (SE) por…

… una senda más estrecha que desemboca la carretera del Valle del Fuenfría, aquélla por la que comencé a caminar. Para llegar a Majavilán, sólo me quedó seguirla a la derecha (S) durante apenas 100 metros.

Comentarios