Cerro de San Pedro (1.425)

ASCENSIÓN DESDE EL CORDEL DE CANTALOJAS

POR LOS LOMOS DE LA VERTIENTE SUR

Al sur de la Sierra de Guadarrama, se extiende hasta Madrid la llanura del Pie de Monte. En medio de ella, están enclavadas unas pocas elevaciones modestas que, si bien no destacan por altitud ni bravura, son unos miradores estupendos sobre el horizonte montañoso que va de El Escorial a la Sierra del Rincón, pasando por la Cuerda Larga. El Cerro de San Pedro es la más alta de ellas. Se trata de una pirámide aislada, de aristas romas y laderas de pendiente moderada, cubiertas de pasto salpicado de peñascos. Lo suave tanto del terreno como de la cubierta vegetal permite que pueda subirse a su cumbre prácticamente por cualquier parte, aunque lo normal es seguir alguno de los lomos que convergen en ella.

El Cordel de Cantalojas, convertido hoy en pista, rodea el monte por el sur. Partiendo del mismo, la ascensión consiste en subir y bajar de la cima recorriendo dos de los lomos que cortan esa vertiente; concretamente, el que cae al suroeste desde mitad de la arista occidental para la ida y, para la vuelta, el que desciende al sur desde la cumbre misma.

El Cerro de San Pedro, aislado en medio del llano, visto desde el suroeste

SITUACIÓN:

  • Zona: Pie de Monte (Sistema Central)
  • Unidad: Cerro de San Pedro
  • Base de partida: Colmenar Viejo (Madrid)
ACCESO: El Aparcamiento vía pecuaria o del Cordel de Cantalojas está situado en la carretera que une Colmenar Viejo y Guadalix de la Sierra, a 7 km de la primera. Colmenar es un municipio madrileño de tamaño medio que cuenta todo tipo de servicios, situado al sur del conjunto montañoso del Guadarrama, ya en pleno Pie de Monte. Puedes calcular un itinerario desde tu lugar de origen al punto de partida de la ruta en el siguiente link a GoogleMaps.

OTROS DATOS:

  • Cota mínima / máxima: 980 / 1.425
  • Mi tiempo efectivo: 2h27
  • Mi tiempo total: 2h57
  • Dificultades: Ninguna. Itinerario por caminos o terreno cómodo.
  • Track para descargar en Wikiloc
Mapa tomado del visor Iberpix. ©INSTITUTO GEOGRÁFICO NACIONAL DE ESPAÑA

LA RUTA: Salir del Aparcamiento del Cordel de Cantalojas caminando por el mismo hacia el SE. En el collado del Cancho El Escorial, dejarlo por la izquierda (NE), por un trazo borroso que remonta un lomo hacia la arista occidental de la montaña. Al llegar a la cuerda, en el collado del Cerro de la Prestancia, tomar a la derecha (E) el camino que la recorre hasta la cima del Cerro de San Pedro.

Descender por la cuerda que cae a la derecha (S), recorrida también por una senda. Cerca de desembocar en una pista, tomar un desvío que sale a la derecha (SO), cruzando un portillo, y va rodeando la base del monte a través de los prados de La Cuesta. Ya en la vertiente suroeste, la traza desemboca en el Cordel de Cantalojas que, tomado a la derecha (NO), conduce de vuelta al aparcamiento.

Croquis de la ruta sobre ©GOOGLE EARTH

COMENTARIOS: Recorrido muy fácil, pues los canchos que jalonan los lomos recorridos, se evitan siguiendo las sendas correspondientes. Éstas no siempre están muy claras, por lo que conviene fijarse. Por otra parte, las vistas sobre el cordal meridional del Guadarrama y las partes más cercanas de Ayllón son estupendas, lo mismo que sobre la llanura hacia Madrid. En fin; una excursión tranquila y bonita; muy agradecida.

RELATO GRÁFICO:

Pasaban por poco las ocho de la mañana de un día que se había levantado fresco y ventoso al dejar el pequeño aparcamiento que hay donde sale de la carretera M-625 el Cordel de Cantalojas. A la izquierda de esa pista, veía la verde pirámide del Cerro de San Pedro. Tras bajar a cruzar el Arroyo de Tejada y ascender brevemente al otro lado, alcancé el collado del Cancho El Escorial, donde dejé el camino por la izquierda (NE), atravesando…

… un hueco en un murete. De ahí, parte un difuso rastro por un pasillo de hierba, que gana enseguida…

… la cuerda de un lomo que sube a fundirse en la cresta del cerro a medio camino del Cancho de la prestancia y la cumbre. El terreno es suave y cómodo en general, aunque hay que evitar algunos canchos y encinas enanas, a lo cual ayuda bastante la traza. Mientras tanto, iba viendo, a mi izquierda, la…

… Cuerda Larga, ya iluminada por el sol, y, al lado contrario, un…

… ondulado paisaje adehesado que se extendía hacia la ciudad de Madrid.

Curiosamente, el trazo que seguía se había ido definiendo hasta ser una verdadera senda. Mirando atrás, se habían añadido a las vistas las modestas Sierra de Hoyo de Manzanares y Cabeza Mediana, otras dos unidades del Pie de Monte, más allá de las cuales se extendían los montes de El Escorial.

Al acercarme a la cuerda principal, la pendiente se intensificó y rodeé por la izquierda un gran cancho.

A mi espalda, la loma por donde había ido subiendo y buena parte del tramo de pista del inicio de la excursión.

Alcancé la cuerda occidental del Cerro de San Pedro un poco por encima del al collado del de la Prestancia. Al dar vista a la otra vertiente, aparecieron…

… la Sierra de la Morcuera, el Mondalindo y la Cabrera; es decir, la prolongación al este de la Cuerda Larga. Giré entonces a la derecha (E) para tomar…

… el camino que recorre este lomo, cuya amplitud y estado, comparados con la subida previa, dejan adivinar por dónde suele subirse este monte. Así, fui ascendiendo hacia la cumbre, suavemente al principio y…

… con algo más de pendiente al final, aunque nunca puede calificarse de empinado el terreno.

Antes de las nueve y media, llegaba junto a la torrecilla que corona este Cerro de San Pedro, sobre la cual se alza el hito. Si se quiere trepar a lo alto, creo que donde están los mejores apoyos es en su flanco oriental, el contrario a donde se llega y junto a la arqueta del libro de firmas. Los apoyos son sólidos, no se movió un solo canto y la dificultad es asimilable a un II-, aunque la bajada puede resultar algo incómoda por la verticalidad. De todas formas, apenas son cuatro metros y, como no es imprescindible (no se ve nada que no se vea dando una vuelta a la torre, ni la cuento.

Al culminar el monte, descubrí el llano paisaje que se extendía al este, hacia el valle del Henares y la Alcarria, soleado, pero con una línea bruma en el horizonte. Girando a la izquierda, se distinguían…

… los perfiles de las montañas Ayllón, de los montes de El Atazar al Cerrón, coronado por una nube. El Pico del Lobo y sus vecinos, además de tapados por nubes quedaban casi ocultos la Sierra de la Cabrera, a la que …

… seguían el Mondalindo, la de la Morcuera y, ya…

… al noroeste, la Cuerda Larga. Sigue la vuelta por…

… los cordales que flanquean el Puerto de Guadarrama y, delante, la Sierra del Hoyo de Manzanares.

Hacia el sur, en medio del gran llano, se podía determinar la posición de Madrid por las cinco torres, más allá del lomo por donde iba a transcurrir el descenso. Como el viento soplaba duro, en poco más de un cuarto de hora estaba en marcha, dirigiéndome hacia la cuerda meridional por una rampa de hierba. A la derecha del murete, encontré…

… una senda poco marcada, que no recordaba de anteriores pasos por aquí. Si el descenso de…

… este lomo ya era cómodo sin traza, esta vez aún lo fue más. Así, caminé disfrutando a placer las vistas; a mi derecha, hacia…

… la Cuerda Larga, preciosa con su cresta nevada sobre la lámina azul del del Embalse de Santillana. Al otro lado, el…

… contraluz no dejaba distinguir con tanta claridad y el paisaje era monótono, aunque a mí, personalmente, siempre me han provocado cierta fascinación estos esos mundos planos y los horizontes rectos. Me parecen irreales. Falta de costumbre, supongo.

Pero también estaba el entorno cercano, pues pasé junto a unos cuantos riscos curiosos.

A media bajada, cambié de lado del muro, para mejor rodear los canchos. Atrás iba quedando la cima.

Buscando buen paso, la senda me fue desviando un poco a la izquierda (SE), separándome del muro. Comencé a ver entonces una pista, pero no llegué a alcanzarla. Estando ya muy cerca y terminada la cuesta, llegué a…

… un cruce de sendas, de nuevo junto al murete, que presentaba un paso. Girando a la derecha (SO), lo atravesé y…

… pasé a recorrer la base de montaña, atravesando la zona nombrada en el mapa como La Cuesta. Con esto, recorté algo de distancia respecto a haber llegado y seguido la pista.

Estaba ya en la vertiente suroccidental y dando vista a la Cuerda Larga cuando, tras pasar una cerca por una cancela, reencontré aquel carril, que no es otro que el Cordel de Cantalojas. Así que lo tomé a la derecha (NO) para…

… acabar de rodear la montaña y…

… tras unos cuantos modestos subibajas, llegar al collado junto al Cancho del Escorial, donde cerraba la ruta. Allí, me volví para…

… despedirme del Cerro de San pedro, antes de…

… recorrer lo poco que me quedaba para volver al aparcamiento.

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