La Maliciosa (2.227)

ASCENSIÓN DESDE LA BARRANCA DE NAVACERRADA

POR EL PEÑOTILLO (2.124)

La Maliciosa es un pico desprendido al sur de la Cuerda Larga, en la Sierra de Guadarrama. Es una montaña de aspecto atractivo, sobre todo al sur, donde se yergue bruscamente como un frontón triangular cortado por corredores de aspecto vertical, al pie de los cuales hay que doblar bien el cuello para ver la cumbre. En suma, un pequeño enclave alpino en el suave relieve curvilíneo de estas sierras. Sin embargo, cuenta con varias subidas fáciles, aunque siempre duras. Por lo demás, roquedo y vegetación corresponden con lo habitual en el Guadarrama, con pinares en las zonas bajas, bandas de jaras y otro matorral por encima y culminaciones de pasto y roca.

La ruta comienza ascendiendo por el pedregoso cóncavo occidental. A media subida, se desvía para encaramarse al Peñotillo y desde ahí, alcanzar la cumbre por la arista. Para regresar, escogí la ruta más sencilla de esta vertiente, por el arroyo que baja del Collado del Piornal, donde la Maliciosa se une al cuerpo principal de la Cuerda Larga.

La Maliciosa vista desde el oeste

SITUACIÓN:

  • Zona: Cuerda Larga - Sierra de la Morcuera (Sistema Central)
  • Unidad: Cuerda Larga
  • Base de partida: Navacerrada (Madrid)
ACCESO: La población madrileña de Navacerrada está situada en el norte de la provincia, al pie de la vertiente sur de la Cuerda Larga del Guadarrama; concretamente, en el arranque de la subida meridional al puerto al que da nombre. La ruta parte de los Aparcamientos de la Barranca de Navacerrada, situados a 3 km remontando dicho barranco, en cuya boca se ubica el pueblo. Puedes calcular un itinerario desde tu lugar de origen hasta allí en el siguiente link a GoogleMaps.

OTROS DATOS:

  • Cota mínima / máxima: 1.382 / 2.227
  • Mi tiempo efectivo: 3h55
  • Mi tiempo total: 4h57
  • Dificultades: F. Varias trepadas cortas y fáciles (I grado) en el acceso al Peñotillo. Terreno incómodo, que exige apoyarse ocasionalmente en las manos, en la pedrera del Arroyo de la Maliciosa tras dejar la senda. Todo lo demás es por caminos.
  • Track para descargar en Wikiloc
Mapa tomado del visor Iberpix. ©INSTITUTO GEOGRÁFICO NACIONAL DE ESPAÑA

LA RUTA: Salir del aparcamiento de La Barranca, cruzando la presa del Embalse del Pueblo de Navacerrada y tomar la senda que remonta, en dirección general NE, el Arroyo de la Maliciosa a través de matorral y pedrera. Hacia los 1.800 m de altitud, coincidiendo con las últimas matas de matorral, desviarse a la derecha (E) y atravesar el pedregal hacia el Peñotillo, más estable de lo que parece, pero que requiere ayudarse de las manos para superar algunos bloques. Al llegar a la pared del risco, girar a la izquierda (NE) para ir rodeándola por su base. Al acabarse el risco y aparecer otro en lo alto de una rampa de pedrera, repetir operación. En este segundo rodeo, al abrirse a la derecha (S) una chimenea fácil (I) superarla, llegando a una terraza. Seguir a la izquierda (SE) por la pedrera hasta una segunda chimenea (I), de la cual se sale prácticamente a la cima del El Peñotillo (F). Y ya sólo quedará tomar la arista a la izquierda (NE) y recorrerla, con alguna pequeña dificultad al bajar a la horcada intermedia, para llegar a la cumbre de La Maliciosa (F).

Tomar la senda de la ruta normal, que sale a la izquierda (NO) baja por el flanco oriental de la arista hacia el Collado del Piornal. Dejarse caer a continuación a la izquierda (O) por el camino que sigue el Regajo del Pez. A partir de la Fuente de la Campanilla, la senda se transforma en pista, que enseguida desemboca en otra. Tomando esta última a la izquierda (S), se regresa al aparcamiento de La Barranca.

Croquis de la ruta sobre ©GOOGLE EARTH

COMENTARIOS: La ruta de ascenso es la manera más fácil de subir al Peñotillo sin pasar por el collado homónimo. Tiene un par de trepadas, que se podrían evitar yendo por la pedrera hasta la horcada en cuestión, pero, además de que implicar un ida y vuelta, tampoco así se evita totalmente el uso de las manos. Más complicado que las trepadas creo que resulta dar con las dos chimeneas fáciles sin confundirse, pero fijándose bien no debería de haber problema. En todo caso, si la dificultad pasa claramente del I grado, hay que darse la vuelta y probar otro sitio. La subida sería más agradable con nieve, pero siempre que se pillen las trepadas sin hielo; algo que no siempre se da.

Respecto a la vuelta por el Regajo del Pez, alarga un poquito una jornada corta y, aunque la senda tiene algún pasaje empinado y suelto, permite soltar piernas tras la pedera. Además, se aumenta la variedad de la ruta con el trecho boscoso de la Barranca de Navacerrada, encantador vallecito encajado entre altos cordales, cuyo pinar es de los más bellos de la zona, que ya es decir.

RELATO GRÁFICO:

Desde el aparcamiento de La Barranca, comencé a caminar cruzando la presa del Embalse del Pueblo de Navacerrada, el más bajo de los dos que hay frente al viejo hotel abandonado. Al otro lado, dos sendas se abren paso entre la apretada vegetación de jaras y pinos dispersos; tomé la de la izquierda (N), la menos marcada, que se mete en...

... el pinar y va siguiendo una cerca. En ocasiones, el matorral estrechaba el camino, pero no tanto como para hacer difícil seguirlo.

Al pasar junto a un portillo en la cerca, la senda se fundió con otra mucho más ancha y marcada y, enseguida, salí del pinar y pude ver, a mi espalda, cómo el sol se extendía por el pie de monte, donde surgían los montes de Navacerrada y, más lejos, los de El Escorial.

Estaba en una suave ladera de matorral y cantos, desde la cual se veía ya la cresta sobre el gran cóncavo por donde corre el Arroyo de La Malicosa. No así la cumbre, sin embargo, tapada por el Peñotillo que se erguía, a la derecha.

Mientras remontaba el barranco, cuya pendiente se iba incrementando paulatinamente, veía a mi izquierda la Cuerda de las Buitreras y, al otro lado, el...

... impresionante risco del Peñotillo.

Al ganar altura, iba descubriéndose a mi espalda un mayor trozo de pie de monte. Pasada la parte de matorral, al llegar a…

… los últimos matojos rastreros, dejé la senda por la derecha (E) y me dirigí directamente al Peñotillo a través del pedregal.

Encontré los cantos bastante más estables de lo que parecía y, pese a lo irregular de la marcha (tuve que ayudarme de las manos en algún bloque), pronto dejé atrás el eje del barranco, mientras el sol golpeaba a mi espalda la Cuerda de las Buitreras.

También encontré alguna mancha de matorral durante esta parte de la subida.

Poco a poco, fueron surgiendo sobre la Cuerda de las Buitreras cordales más lejanos: la Cuerda de las Cabrillas y, más allá, la Sierra de Malagón, la Peñota y la Peña del Águila.

Al llegar al pie del risco, giré a la izquierda (NE) para rodear su base, por un terreno…

… más agradable, donde la hierba se mezclaba con las piedras.

Al ir girando con la pared, apareció la cumbre de la Maliciosa; es ese pequeño vértice que hace la pedregosa cresta. Al tiempo, el resalte que llevaba a la derecha disminuyó de altura hasta…

… desparece, dejando al descubierto una rampa de pedrera con otro resalte en lo alto. Éste estaba cortado por una chimenea, que me pensé trepar, pero, como no lo vi claro, rodeé también esta pared por su base, hacia la izquierda (E).

Las antenas de la Bola del Mundo asomaron por encima del tramo superior de Las Buitreras y, un momento después, se…

… abrió, a mi derecha (S), una breve (6 metros) y fácil (I) chimenea. Trepé por ella y…

… salí a una terraza pedregosa más alta. A mi izquierda (SE) otra chimenea, algo más alta (10 m) e igual de fácil (I) cortaba el resalte superior. Tras superarla, me encontré…

… al lado mismo de la cima del Peñotillo, más allá de la cual podía ver la Pedriza Anterior y el Cerro de San Pedro sobre el Embalse de Santillana. Girando a la izquierda, se extendían…

… los cerros del Pie de Monte y lo más cercano de la llanura madrileña, que estaba cubierta de nubes bajas. Seguía…

… la Garganta de Navacerrada con el fondo de la Cuerda de Cuelgamuros, la Peñota, …

… la Peña del Águila, la Sierra del Quintanar y una curiosa vista de los Siete Picos (sólo se distingue uno), todo ello sobre la Cuerda de las Cabrillas.

Ya al norte, la cabecera del Arroyo de la Maliciosa, sobre la que asomaba la Bola del Mundo, y termina la vuelta al…

… noreste, donde se erguía la cumbre de la Maliciosa, al otro extremo de una breve arista, sin apenas dificultad. Sólo la…

… bajada al Collado del Peñotillo requirió un par de apoyos de manos (I). Luego, se trató de caminar, evitando los obstáculos por el flanco izquierdo de la arista.

A mi derecha, veía la zona de los grandes espolones de la cara sur.

El Peñotillo iba quedando abajo a mi espalda, mientras recorría la cuerda cada vez más amplia y cómoda.

La perspectiva de las Guarramillas a mi izquierda fue anunciando la cercanía de la cumbre, pues…

… no vi el hito cimero hasta estar a muy pocos metros.

Al llegar a la Maliciosa, descubrí al noreste la cresta roma de Valdemartín, tras el cual se escondía Peñalara, y las Cabezas de Hierro. Girando a la derecha, y…

… bajando la mirada, el perfil irregular de la Pedriza más allá de los tubos de la Maliciosa y la Cuerda de los Porrones.

Al sur, la llanura madrileña, interrumpida por la Sierra del Hoyo de Manzanares y, más a la derecha, la…

… lámina azul del Embalse de Navacerrada, el Peñotillo y…

… el cóncavo del Arroyo de la Maliciosa bajo la Cuerda de las Buitreras, más allá de la cual se extendían los cordales del nudo central del Guadarrama y la Mujer Muerta.

Cerré la vuelta al noroeste, donde se destacaban las Guarramillas, más allá de la cuerda por donde va la senda de la ruta normal. Por ahí, comencé el regreso coincidiendo con la llegada de los primeros montañeros desde ese lado.

Bajando por el flanco derecho de la arista, la cima de la Maliciosa no tenía un aspecto demasiado impresionante.

Sin llegar al Collado del Piornal, me desvié a la izquierda (NO) del camino principal, por una traza que se abría camino a través del piornal, para meterse en...

... el regajo del Pez, donde se unió al camino principal. Éste, aunque muy ancho y marcado, tiene bastantes tramos muy empinados, con tierra y piedras sueltas, que resultan un poco incómodos. Pero el descenso es bonito, llevando ante los ojos la Cuerda de las Cabrillas, Siete Picos y la loma de la Peñota y la Peña del Águila. A la izquierda, me dominaba…

… la Cuerda de las Buitreras, menos espectacular que por el otro lado.

A la derecha, las Peñas de la Barranca.

Ya bastante abajo, la pendiente se dulcifica poco antes de entrar en el bosque.

Y a la sombra de los pinos transcurriría lo que quedaba de retorno. Primero, por buena senda y, luego, a partir de…

… la Fuente de la Campanilla por la pista forestal que accede a la misma. Ésta desembocó enseguida en otra más importante, que recorre la Barranca de Navacerrada. Para regresar al aparcamiento, sólo tuve que tomarla a la izquierda (S) y seguirla a través de la hermosa arboleda, que no se abrió hasta...

… estar a un par de minutos del coche, dejándome echar una mira de despedida a la maliciosa, cuya cima sí se distinguía ahora, un poco a la izquierda del Peñotillo.

Comentarios