La Pinareja (2.197)

ASCENSIÓN DESDE EL PUERTO DE NAVACERRADA

POR LA CUERDA CON SIETE PICOS (2.138) Y MONTÓN DE TRIGO (2.161)

Aunque no se puso ahí el vértice geodésico, La Pinareja es la máxima altitud de la Mujer Muerta, nombre que se da al tramo oriental del cordal que se extiende al noroeste desde el nudo central del Guadarrama. Así, esta montaña se sitúa entre los pinares del Espinar y Valsaín, con la gran llanura de la mesta norte a un lado y las crestas mayores del Guadarrama al otro. Morfológicamente, se trata de una pirámide de hierba y pedrera, de ancha base y aristas redondeadas, más bien lomos, cuyos principales atractivos son el panorama, un entorno boscoso muy notable y cierto alejamiento, dentro de una de las áreas de montaña más concurridas de España.

Las otras cimas visitadas son obviamente parecidas en morfológica y naturalísticamente. Merece destacar la forma cónica del Montón de Trigo, a la cual, al estar que coronado de pedrera, debe el pico su nombre. Finalmente, los Siete Picos son una cresta casi horizontal, jalonada por otros tantos cuetos rocosos y destaca por ser en ella donde se desprenden del cordal principal del Guadarrama los otros dos que conforman el conjunto.

La ruta consiste en recorrer la cuerda desde el Puerto de Navacerrada a La Pinareja, casi todos los picos. Para volver, se sigue de vuelta el mismo cordal, pero por caminos que van de collado a collado, evitando las cimas para ahorrar desnivel.

Visto desde el noreste, el cordal recorrido, desde el Puerto de Navacerrada a La Pinareja, domina los pinares de Valsaín

SITUACIÓN:

  • Zona: Sierras de Malagón, Quintanar y Siete Picos (Sistema Central)
  • Unidad: Macizo de Siete Picos y Sierra del Quintanar
  • Base de partida: Puerto de Navacerrada (Madrid)

ACCESO: El Aparcamiento del Puerto de Navacerrada, que se abre en el cordal principal del Guadarrama entre las provincias de Madrid y Segovia, es el punto de partida de esta ruta. Puedes calcular un itinerario desde tu lugar de origen hasta allí en el siguiente link a GoogleMaps.

OTROS DATOS:

  • Cota mínima / máxima: 1.770 / 2.197
  • Mi tiempo efectivo: 7h23
  • Mi tiempo total: 8h44
  • Dificultades: Muy fácil. El itinerario transcurre mayormente por caminos, aunque incluye varios pasos por pedrera (breves y señalizados) y trepadas cortas de mínima dificultad (I grado), aunque con cierta exposición, en el torreón cimero de Siete Picos. Si se prescinde de tocar el hito de Siete Picos, la dificultad pasaría a ninguna.
  • Track para descargar en Wikiloc

Mapa tomado del visor Iberpix. ©INSTITUTO GEOGRÁFICO NACIONAL DE ESPAÑA

LA RUTA: Salir del Puerto de Navacerrada siguiendo la cuerda al oeste, por la senda que la recorre, tocando sucesivamente las cimas de Siete Picos, Cerro Ventoso, Cerro Minguete, Montón de Trigo y La Pinareja.

Regresar al Collado de Tirobarra y tomar allí una senda que sale a la derecha de la cuerda (SE) y recorre casi horizontalmente la ladera del Montón de Trigo hasta el Collado Minguete. Cruzar dicha horcada manteniendo dirección (SE) para, evitando por la cima del Minguete, salir a su lomo oriental y bajar por él al Puerto de la Fuenfría. Cruzarlo hacia la izquierda (NE) y tomar un amplio camino que atraviesa la vertiente septentrional de Siete Picos hasta el Puerto de Navacerrada.

Croquis de la ruta sobre ©GOOGLE EARTH

COMENTARIOS: Ruta larga y muy bonita a través del nudo central del Guadarrama. Si la ida es un atracón de panoramas, el regreso transcurre plácido, sobre todo la segunda mitad, por uno de los pinares más hermosos del Sistema Central. Lástima que el Camino Schmid esté tan urbanizado. Pero, al menos, es cómodo.

Dejé de lado el Cerro del Telégrafo y los secundarios de los Siete Picos, pues creo que no aportan gran cosa a los atractivos de la ruta. De hecho, me estuve pensando si subir o no a la torre cimera del Séptimo Pico; creo que merece la pena por las perspectivas, pero tampoco es imprescindible. También lo estuve pensando con el Segundo pico, pero, en ese caso, no lo hice, pese a pasar al pie del mismo. Asimismo, sopesé acércame al Oso, pero, empezaba a hacer mucho calor ya en la Pinareja y decidí cortar ahí. Sería una posibilidad en otro caso.

RELATO GRÁFICO:

Salí del Puerto de Navacerrada siguiendo el cordal al oeste. Primeramente, por una senda que, desde la parte de atrás de la venta de Arias sube a la izquierda de la pista y telesilla del Telégrafo. Culminaba esa primera cuesta cuando…

… el sol asomó, a mi espalda, sobre la Loma del Noruego, …

… dorando el trecho de cordal que me disponía a recorrer. En primer lugar, el Cerro del telégrafo, que rodearía, y, luego, Siete Picos, el Cerro Ventoso poco visible, el Minguete y el Montón de Trigo, encajado entre las cimas del oso y La Pinareja.

La amplitud del lomo estropeaba las perspectivas a los lados y sólo se veían las crestas. A mi izquierda, la Maliciosa asomaba ya sobre la Cuerda de las Cabrillas.

Como ya dije antes, evité la cima del Telégrafo. Para ello, en la bifurcación al pie del cerro, seguí por la derecha (O), pasando a la vertiente norte. Este tramo es entre pinos, pero… 

… un par de claros me dejaron ver el pinar de Valsaín y, más allá, una difuminada llanura.

Salí del bosque en la Pradera de Siete Picos, ante el domo de la cumbre homónima, que, ese sí, iba a superar por…

… un camino, que, al pie del cerro, también se bifurca. Esta vez, tiré por la derecha, volviendo a entrar bajo los pinos. Otro claro en esta subida me dejó ver… 

… la vertiente sur, con los montes de El Escorial y los cerrillos que rodean Navacerrada enmarcando la llanura.

El camino, menos empinado de lo que parecía la ladera al verla, es pedregoso y está cruzado por raíces, pero resultó razonablemente cómodo.

Al salir del pinar, me encontré de sopetón ante la cima del Séptimo y más alto de los Siete Picos. Se trata de una torre de bloques apilados de unos 20 metros de altura. Me estuve pensando si trepar (una vez más) a la cima; pero, bueno, ya que estaba aquí. Así que continué por la senda hasta que ésta…

… toca la base del roquedo. Precisamente ahí está la subida que, para mí, resulta más cómoda. Se trata de superar unas gradas altas (I) e ir luego a derecha e izquierda (flechas) gateando por los bloques.

Una vez arriba, descubrí al sur el Cóncavo de Siete Picos y, más allá, la Peñota y Abantos, entre otros. A la izquierda, se extiende…

… la llanura madrileña al sur.

Al este, el extremo de la Cuerda Larga, más allá del camino por el que había llegado. Siguiendo el giro, nos encontramos con…

… Peñalara, el Pinar de Valsaín, …

… dividido en dos por el cordal de la Camorca, y…

… finalmente, se cierra la vuelta en la cresta de Siete Picos, por donde continuaría. Pero antes había que bajar.

Ahora, opté por una vía de dificultad similar a la anterior (I), pero que me parece más cómoda en descenso. Comienza por esta placa que cae al este (izquierda respecto a la llegada a la cima; la senda que se ve es por donde había llegado antes al risco). Tras bajar la placa con algo de tiento, lo fácil es girar a la derecha para…

… acabar la bajada destrepando una pila de bloques escalonados. Aquí se ve el destrepe. Facilísimo, pero son veinte metros; hay que tener cuidado.

De vuelta en la senda, continué la ruta al noroeste por el lomo del cordal. Al ir a rodear por la derecha el Sexto pico, me volví a…

… despedirme de la cumbre de este pequeño macizo.

El camino, bien marcado, serpentea entre los cantos para evitar dificultad y exposición, pero, aun así, incluye algunos pasos escabrosos. Transcurre casi siempre por la vertiente norte y sólo…

… en un par de ocasiones se asoma al sur.

Así, fui recorriendo la cresta hasta llegar…

… al pie del Segundo Pico. Me pensé si trepar también a éste por su buena perspectiva hacia el Valle de la Fuenfría. Pero el día se preveía caluroso y pretendía estar fuera de la circulación lo antes posible. Así que acorté y, girando a la derecha en un cruce de sendas, procedía a…

… descender por la empinada Cañada Lóbrega. Se trata de una casi imperceptible vaguada que cae al noroeste del Segundo Pico, como apuntando a las cimas alineadas del Cerro Ventoso y el Montón de Trigo.

El camino, tan ancho como empinado y pedregoso, me llevó bajo los pinos hasta el…

… Collado ventoso, a los pies del cerro homónimo. Lo crucé, viendo a mi derecha, esta…

… bonita perspectiva de la Peñota, Cueva Valiente y la Peña del Águila.

En la hierba que cubre el collado, se pierde la traza y hube de buscar un poquito para reencontrar la senda y subir por ella a…

… la alargada cima del Cerro Ventoso. Desde su punto más alto, una…

… mirada atrás, a los Siete Picos, con las Guarramillas y Cabezas de Hierro al fondo, antes de…

… seguir adelante hacia el Cerro Minguete y el Montón de Trigo.

De nuevo bajo los árboles, el descenso incluyó esta pedrera, desde donde pude ver casi completa la senda que sube al Minguete.

Salí del bosque en el Puerto de la Fuenfría, que crucé para acometer la siguiente subida.

El lomo oriental de Cerro Minguete no es demasiado empinado y, si ya la vegetación era abierta y el terreno firme, la senda hizo el ascenso aún más cómodo.

Al culminar el Minguete, descubrí al otro lado la cresta de la Mujer Muerta sobre la Garganta de El Espinar. A mi izquierda, podía…

…. ver la continuación al suroeste del cordal que venía recorriendo, que es la divisoria del Sistema Central, hacia las peñas Bercial y del Águila, la Peñota, etc. Pero no era ése mi camino; para seguir hacia La Pinareja, debía dirigirme a la derecha (N), donde…

… se elevaba primeramente el Montón de Trigo, al otro lado de un collado poco profundo. Al pasar por él, a la derecha, hay…

… esta bonita vista de los pinares de Valsaín dominados por Peñalara.

Tras cruzar la horcada, una mala senda con hitos me llevó a remontar la ladera del Montón de Trigo, primero entre matorral y pinos y, luego, por…

… la característica pedrera cimera que justifica el topónimo.

Desde esta penúltima cima de la jornada, una mirada atrás: Cabezas de Hierro, Guarramillas, la maliciosa, Siete Picos y, bajo éstos, el Cerro Ventoso.

Por delante, una bajada prolongada y tendida al Collado de Tirobarra, pero con algún pasaje incómodo por pedrera, antes de la subida final a la Pinareja. Siempre, como se puede ver, por senda. Al paso por una modesta prominencia (2.049), me volví a…

… contemplar el Montón de Trigo.

Llegando al collado, a la derecha, veía…

… las crestas sucesivas de la Camorca y Peñalara, mientras que, al lado contrario, se abría…

… la Garganta de El espinar con la Sierra de Malagón al fondo.

La subida a la Pinareja es cómoda y tendida. La senda es pedregosa, pero está muy pisada.

Incluso por las pedreras superiores había un rastro de paso bien marcado, ancho y estable.

Desde la cima de La Pinareja, destacaba al este Peñalara y el largo cordal que se aleja hacia la Somosierra. A la izquierda, la…

… llanura castellana, amarillenta e imprecisa en sus límites. Siguiendo el giro, se encuentra…

… la Garganta de El espinar, encajada entre la cresta de la Mujer Muerta, visible hasta El Oso, y el cordal principal, donde destacaban la Peña del Águila y, más cerca, …

… el Minguete y el Montón de Trigo, con el extremo occidental de la Cuerda Larga al fondo.

Comencé el retorno deshaciendo camino hasta el Collado de Tirobarra. Pero, ahora, en vez de ir por la cuerda, tomé una senda que rodea el Montón de Trigo por el oeste (derecha). No es ninguno de los dos trazos más marcados, sino otro, menos preciso pero visible, que sube en diagonal más tendida.

Este senderillo es suficientemente cómodo y es más llano, lo que debería ser una ventaja. En efecto, tras una subida breve y tendida, pasé a…

… llanear por la vertiente de El Espinar.

Al cabo, doblé la Loma de los Ojos, perdiendo de vista desde entonces la Mujer Muerta y…

… pasando a ver, bajo el Montón de Trigo, el Collado Minguete, al que me dirigía.

Pero me encontré con la sorpresa de que la senda no pasa por él, sino 10 ó 15 metros más abajo. Pero eso no es nada. O no lo sería si, al dejar el trazo por la izquierda (E) no me hubiera encontrado un matorral denso y alto que me obligó a pelear esos pocos metros. Bueno, tampoco fue para tanto. Aunque, la próxima vez, igual voy por el camino principal más arriba.

La cosa es que llegué al Collado Minguete y, con la cabecera del Monte de Valsaín ante los ojos, giré a la derecha (SE), pero…

… no mucho, pues no se trataba de ir por la cuerda, sino de buscar y seguir una senda que rodea la cima del Minguete para salir directamente a su lomo oriental y…

… unirse allí a la senda digamos que principal para descender al Puerto de la Fuenfría. Una vez allí, lo crucé derivando hacia la izquierda (NE) para tomar…

… un camino bastante ancho que corta más o menos en horizontal, con algunas subidas y bajadas, pero muy tendidas y llevaderas, la vertiente septentrional del cerro ventoso y los Siete Picos. Se trata de la Senda de los Cospes.

El camino transcurre a la sombra de los pinos, lo que se agradecía y pasa por varias bifurcaciones, pero todas son obvias, además de estar señalizadas (y urbanizadas).

Dejado atrás el Cerro Ventoso, el camino se encontró con el Schmid, pero conservó dirección y carácter.

El vadeo del Arroyo del Telégrafo, además de romper la monotonía, me anunció la proximidad del final.

Proximidad confirmada al cruzar una pista de esquí, a través de cuyo corte podía ver las cimas de Siete picos y Montón de Trigo.

El Camino Schmid acaba en la explanada de Los Cogorros, a donde accede una carretera restringida al tráfico que me llevó de vuelta en pocos minutos al puerto de Navacerrada.

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