Peña del Ausente (2.041)

ASCENSIÓN DESDE EL PUERTO DE SAN ISIDRO

POR EL LAGO DEL AUSENTE, CON LA PEÑA DE REQUEJINES (2.026)

Las peñas del Ausente y Requejines son dos cimas de la Sierra de Sentiles, secundarias en el conjunto, que culminan una estribación que se proyecta al este de Peña Agujas, al sur del Puerto de San Isidro. Presentan, en general, los caracteres habituales de la zona axial de la Cordillera Cantábrica, con extensas y empinadas laderas de matorral culminadas por cordales anchos y suaves, aunque con algún cancho poniendo su toque bravío aquí y allá. En este caso, el pie de monte está tan alto, en torno a los 1.500 m, que no hay banda boscosa. Pero este monte presenta una característica particular; bajo la pareja de picos se abre al noreste el circo que aloja el Lago del Ausente, el mayor de los pocos que se encuentran en la Montaña Leonesa, colgado además a bastante altitud, lo que le da un aire remoto y misterioso. Sólo por visitar este paraje merece la pena visitar estas cimas.

La ruta es simple; consiste en remontar la ladera septentrional del monte hasta la boca del circo del Lago del Ausente y, luego, recorrer la cresta del mismo pasando por ambas cimas.

Las peñas del Ausente y Requejines, vistas desde el noreste, muestran bajo la cresta el gran circo lacustre

SITUACIÓN:

  • Zona: Montaña Leonesa Central (Cordillera Cantábrica)
  • Unidad: Sierra de Sentiles
  • Base de partida: Puerto de San Isidro (Ávila)

ACCESO: El Puerto de San Isidro se abre en la divisoria de la Cordillera Cantábrica, entre Asturias y León, y se considera límite de los sectores central y oriental de la Montaña Leonesa. Las poblaciones más cercanas, aparte de la infraestructura turística del propio puerto, son Isoba (municipio de Puebla de Lillo), a 5,5 km en la vertiente leonesa, y La Felechosa (Aller), a 15 km en Asturias. La ruta parte del Área Recreativa El Praico, a 3 km en el lado leonés del puerto. Puedes calcular un itinerario desde tu lugar de origen hasta allí en el siguiente link a GoogleMaps.

OTROS DATOS:

  • Cota mínima / máxima: 1.392 / 2.041
  • Mi tiempo efectivo: 2h52
  • Mi tiempo total: 3h41
  • Dificultades: Ninguna. Itinerario por caminos, aunque con unos pocos tramos accidentados o extremadamente pinos.
  • Track para descargar en Wikiloc

Mapa tomado del visor Iberpix. ©INSTITUTO GEOGRÁFICO NACIONAL DE ESPAÑA

LA RUTA: Salir del Área Recreativa de El Praico por una senda balizada que se dirige al sur, remontando el Arroyo del Peñón. Al dar con una pista, tomarla a la izquierda (SE) y, al llegar enseguida a una bifurcación, subir a la derecha (S) para alcanzar la boca del circo que aloja el Lago del Ausente. Girar a la derecha (NO) para remontar la loma que abraza el estanque, visitando sucesivamente las cimas de Requejines y el Ausente.

Para descender, seguir el lomo que cae a la izquierda (E) hasta una collada (1.928) y girar a la izquierda (N) para bajar al Lago del Ausente. Recorrer su orilla oriental hasta llegar a la boca del circo, desde donde, por el mismo itinerario de la ida, se regresa a El Praico.

Croquis de la ruta sobre ©GOOGLE EARTH

COMENTARIOS: Ruta corta, pero intensa por la intensa pendiente de buena parte de la misma. La senda por donde transcurre no es muy buena, pero resultan suficientes para caminar con razonable comodidad. Se cruza con otras y en todas las ocasiones había marcas indicando el buen camino. Pero, si desaparecieron, la lógica de la ascensión (hacia arriba y la izquierda al subir) no dejaría lugar a dudas. Por otro lado, es una ascensión atractiva, con buen panorama no sólo en la cresta, sino durante casi todo el tiempo y, además, el atractivo adicional de la visita este lago, que conviene hacer, siempre que se pueda, en días de poca afluencia.

RELATO GRÁFICO:

Desde el fondo del Área Recreativa de El Praico, se llega a ver la cima de la Peña de Requejines. Hacia allí se dirige al sur una senda balizada, remontando el Arroyo del Peñón. Incluso se distingue el corte del camino en el matorral. Por ahí comencé la excursión. Mientras atravesaba el fondo del valle, a mi izquierda podía ver…

… la contundente silueta del Pico de San Justo y, más lejos, la de la cresta del Mampodre.

Según comencé a ganar altura por la vertiente meridional del valle, fue asomando al otro lado el cordal de las Rapaínas.

Durante la subida, pasé por varios cruces de mi senda con otras, todos ellos señalizados. En todo caso, siempre hay que mantenerse en subida y con tendencia a la izquierda, buscando la boca del circo que se abre bajo los dos picos. Al ganar altura, a mi derecha se amplió el panorama visible con…

… los picos Toneo y Torres, que flanquean el Puerto de San Isidro. Más a la izquierda del primero, …

… apareció también la Peña Agujas y, pasando los ojos por el Pico Sentiles y…

… el Requejines y la cima del Ausente, se percibía la boca del circo que aloja el lago.

Tode esto lo veía sobre mí al atravesar, hacia el este, un oportuno rellano que dulcifica el ascenso. Al llegar al final del mismo, la senda gira a la derecha (S) para…

… recuperar la dirección original y se empina. Desemboqué así en una pista, con una bifurcación a mi izquierda (SE). En ella, subí por la derecha (S) para ganar…

… la boca del circo del Lago Ausente. Desde allí, podía ver la parte de cresteo de la ascensión. Desde el lomo que, a la derecha, sube a la Peña de Requejines, pasando por la cuerda hasta el Ausente y la bajada a la collada de la izquierda, desde la cual un trazo claro se pinta en el pasto, dibujando un descenso bastante directo de vuelta al lago. A ello me puse, siguiendo siempre la senda que me llevó hacia la orilla norte del lago para…

… encaramarme a continuación a la derecha a lo alto de un lomo, desde el cual…

… se dominaba una minúscula laguna agostada en la vertiente septentrional, más allá de la cual se desplegaba la cordillera. Destacaba el Mampodre más allá de los picos Runción y San Justo. A la izquierda de éste, muy borroso, pero perfectamente identificable por la silueta característica de la Peña Santa, se llegaba a ver el Cornión. Al lado contrario, mejoraba la…

… perspectiva sobre el lago, con el Susarón asomando al fondo. Desde este inicio de subida, se apreciaba muy bien la senda del descenso, muy empinada, pero con buena pinta.

El camino hasta la Peña de Requejines no podía ser más claro y cómodo. No había traza, pero tampoco hacía falta, como las señales en este lomo amplio y tendido.

A mi espalda, las Rapaínas ya eran plenamente visibles sobre el valle del Río Isoba.

A mi derecha, la perspectiva del Pico Torres sobre el Puerto de San isidro, cada vez más impresionante.

También impresionante la visión en picado del lago.

A media subida, ya se distinguía mejor la cresta entre los dos picos, de aspecto tan apacible como lo que llevaba recorrido. Apareció entonces un montañero en la cima de Requejines (¿lo ves?). Fue la única persona que me encontré durante la jornada y está bien pues…

… a estos parajes les sienta de maravilla la soledad. Por cierto, que ya se veían más Picos de Europa, y más cosas, cuando…

… llegaba a la cima de la Peña de Requejines. Desde allí, a la derecha, tenía la mejor perspectiva del…

… nudo central de la Sierra de Sentiles, con la peña Agujas y el Tineo, más el pico Torres al otro lado del Puerto de San Isidro. Hacia la izquierda, descubrí…

… las crestas meridionales de la Montaña Central (Valdorria, Bodón, Polvoreda, Cueto del Calvo, etc…) más allá de la Sierra de la Cuerna, invisibles hasta entonces. Y, siguiendo el giro, el…

… trecho de cuerda que me separaba de la cumbre del día. Sólo tenía que seguir la senda que va por ella, viendo a mi izquierda…

… el lago con todas esas crestas al fondo.

En el collado intermedio, mirando atrás se puede ver el breve paso por pedregal que hay al inicio de la bajada del Requejines.

Por delante, una subida cómoda y suave hasta la cima del Ausente, desde la cual descubrí, al otro lado, el…

… valle del Porma, enmarcado por los picos Runción y Susarón y con un mar de montañas al fondo. Girando a la derecha, siguen…

… la Sierra de la Cuerna y una muestra de las crestas meridionales de la Montaña Central.

Ya al oeste, el sector central de esta Sierra de Sentiles. Sigue la vuelta por…

… el Requejines, casi alineado ahora con el Torres y…

… el tramo de divisoria del Cascayón y las Rapaínas, sobre las que asoma el Tiatordos.

Al noreste, cerrando la vuelta, el San Justo, con Picos de Europa al fondo y, en medio, el Alto de Ponga o Peña Ten, entre otros.

Inicié el descenso siguiendo, de los dos lomos que caen de la cima en dirección más o menos opuesta a mi llegada, ambos con senda, el de la izquierda (E), ancho y… 

… herboso, que baja suavemente a una collada (1.928). Allí, giré…

… a la izquierda (N) para descender directamente al lago siguiendo una traza sin la cual…

… esta bajada sería problemática.

Luego, rodeé la masa de agua por la orilla oriental y, tras…

… despedirme de la cumbre, reencontrar…

… el itinerario de la ida, deshaciendo el cual regresé sin más al Praico.

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