RELATO GRÁFICO:
No había
salido el sol, pero ya se distinguía la cara norte de las Cabezas de Hierro
desde el aparcamiento del Puerto de Cotos.
Comencé a
caminar dirigiéndome hacia Valdesquí por la carretera de acceso que, estando
cerrada la estación, lo está también al tráfico privado. A medio camino, dejé
el asfalto por un carril que sale a la izquierda y, tras atravesar…
… la
explanada de El Pingarrón, rodea por la izquierda el cabezo homónimo, dando
vista al circo de Valdesquí. A continuación, entra de nuevo en el pinar, donde…
…
desemboca en un camino que baja en zigzag a cruzar el Arroyo de las
Guarramillas por un puente.
Luego,
sigue una larga travesía por la ladera de la Loma del Pinar, que comienza en
suave ascenso.
Al poco,
apareció el sol sobre el horizonte. Algunos huecos en el arbolado me permitían
ver, a mi izquierda, Peñalara.
Al doblar
de la loma, hubiera visto el Valle del Lozoya, si no fuera porque el violento
contrasol no dejaba distinguir nada. Pero estaba bonito el pinar dorado en esta
nueva vertiente de Las Cerradillas, donde la senda alternaba breves y suaves
subidas y bajadas.
Los
eventuales huecos entre las copas dejaban ver, ahora, las Cabezas de Hierro.
Al
bifurcarse el camino, seguí por la derecha (S) para seguir remontando el
barranco. Luego, la senda cruza varios torrentes, prácticamente en un paso
todos ellos, mientras la parte superior del Tubo de Las Cerradillas se iba
viendo ya sobre los pinos.
Salí del
bosque a una suave pendiente de monte bajo donde la senda abría un diáfano
pasillo. Mirando atrás, la mole gris de Peñalara sobresaliendo del bosque.
El
matorral dejó paso al pasto y, luego, al pedregal según me internaba en el
Circo de las Cerradillas. Llegando a la pared terminal del mismo, giré a la
izquierda con la senda y arroyo para entrar en…
… el Tubo
de las Cerradillas, donde el terreno gana pendiente gradualmente a lo largo de
sus casi 300 m de altura. Pese al aspecto de la pedrera por la comienza la
remontada, se caminaba muy bien, pues ésta es una ruta muy transitada y el
canchal está bien pisado, a condición de mantenerse en la línea que marcan los
hitos.
Tras
ganar la mitad del desnivel y ampliar notablemente la perspectiva, los cantos
fueron sustituidos por…
… un piso
terroso bastante suelto, que hizo incómoda esta parte final del tubo. Mirando
atrás, a la derecha del Cerro de Valdemartín y por encima de la Loma del Pinar,
se distinguía la Mujer Muerta.
Cedió la
pendiente y reapareció la hierba en los últimos metros antes de alcanzar el
lomo norte de la Cabeza Menor, más allá del cual se veía ya el collado de Entrecabezas.
A la izquierda, se extendía…
… el
Valle del Lozoya, que, más allá de Peñalara, seguía sin distinguirse bien. Y
más arriba, a mi altura, la…
… Cabeza
de Hierro Mayor, remarcado su relieve por una bonita luminotecnia. Al llegar a
Entrecabezas, apareció al otro lado…
… la gran
llanura al sur, interrumpida por la Sierra del Hoyo de Manzanares. Allí, la
senda que seguía desembocó en el camino balizado que recorre la Cuerda Larga.
Tomándolo a la izquierda (NE), me condujo…
… a la
cumbre en pocos minutos.
Desde la
cima de la Cabeza de Hierro Mayor, el panorama al sur no era muy diferente que
desde el collado. Únicamente, mejoró la perspectiva sobre la alta cuenca del
Manzanares, flanqueada por la Cuerda del Hilo y, a la izquierda, los perfiles
cuajados de agujas de…
… la
Pedriza, que ascienden hasta la Cuerda Larga, cuya vista…
… al este
no es buena, al quedar tapada por el propio lomo del cordal. Al otro lado del
mismo, se extendía…
… el
Valle del Lozoya, muy brumoso más allá de Peñalara. Continuando con el giro, al
otro lado del Puerto de Cotos, se…
…
distinguían la Mujer Muerta y el Montón de Trigo por encima de la Loma del
Pinar. Seguían los Siete Picos y, ya…
… al
oeste, la cabeza de Hierro Menor, flanqueada por el Cerro de Valdemartín y las
Guarramillas y, al otro lado, la Maliciosa. En esa dirección inicié el retorno,
bajando por el mismo camino hacia…
…
Entrecabezas, desde donde proseguí por la senda balizada, que asciende por el
flanco sur (izquierdo) de la Cabeza Menor.
Llevaba
superada la mitad de la altura del pico, cuando…
… dejé de
seguir los hitos, que giraban a la izquierda para rodear la cima, derivando al
otro lado remontando la pedrera hasta alcanzar la cuerda e, incluso, pasando a…
… la otra
vertiente para recorrer una breve repisa desde donde alcancé la cima, todo
ello, sin afrontar dificultades ni, prácticamente, ayudarme de las manos. Desde
esta segunda cima de la jornada, hay aún mejor perspectiva de Peñalara que
desde su hermana mayor, la cual, volviéndome a la derecha…
… se veía
así. También se distinguían, más allá, la Loma de Pandasco y el Asómate de
Hoyos. Asimismo, mejoraba…
… la
visión de los riscos pedriceros. Siguiendo el giro, al…
… la
Cuerda del Hilo dominada por las dos Maliciosas. Y, acabando la vuelta, la…
… sección
occidental de la Cuerda Larga. Por allí continué el cresteo, reencontrando
enseguida el sendero balizado. Por él, bajé al Collado de Valdemartín, desde el
cual, a la izquierda, se…
…
extiende el arroyo homónimo.
A
continuación, comencé a remontar el lomo del Cerro de Valdemartín, pero, a
media subida, …
… dejé el
camino principal, que gira hacia el flanco meridional de la cuerda, por una
traza más borrosa que sigue recto por el lomo y, luego, deriva a la derecha
(NO) para…
… rodear
por arriba el desolado cuenco de Las Cortadillas. Por aquí, la traza casi
desaparecía, pero había hitos. En todo caso, la lógica obligaba a seguir el
buen camino que, en este caso, coincide con el terreno con cómodo y seguro.
Durante esta travesía hacia el lomo norte del Valdemartín, hay a la derecha…
… esta
buena perspectiva de la cuenca de Las Cerradillas, con el tubo de la subida
bien visible, marcado como un ancho trazo de color más claro.
Al llegar
al lomo del Valdemartín, giré a la derecha (N) para bajar, por el pasillo que
la senda abría en el matorral, hasta el collado de donde arranca la Loma del
Pinar y está la estación superior de un remonte. Como me iba molestando algo un
pie y la estación de esquí estaba cerrada, decidí aquí bajar a través de ella
para ir por terreno más regular.
Así,
empecé el descenso por una pista que cae al noroeste desde el remonte.
Enseguida, donde ésta se cruza con un carril de servicio, lo tomé a la
izquierda (S) para…
… ir
todavía más cómodo, pues, además de tener el piso más firme y regular, este
camino iba trazando diagonales más bien suaves, dirigiéndose hacia las
Guarramillas en unas y…
… con
Peñalara ante los ojos en otras. Así, acabé por llegar a las instalaciones de
base y al gran aparcamiento, desde donde…
… seguía
la carretera de acceso para …
…
dirigirme al Puerto de Cotos.
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