Castillar (1.415)

ASCENSIÓN DESDE MONASTERIO

CRESTEO DE ESTE A OESTE

El Castillar es una loma alargada y verde, de culminación monótona y laderas de pendiente moderada. Está situado en el extremo meridional de la Sierra Gorda, nombre que recibe un conjunto de modestas elevaciones que, al sur de la Sierra del Alto Rey, separa las cuencas de los ríos Sorbe y Bornova. El monte reúne las características del este de la extensa área montañosa de Ayllón, con un relieve de escasa altitud y formas suaves, pero muy complejo. El terreno predominante es de aluvión, arcilla con mucha piedra, con ocasionales afloramientos de roca, en general modestos. Crece entre esto, allí donde la tierra no está cultivada o se repobló con pinos, una variedad de matorral y pasto. Los principales atractivos de las ascensiones al Castillar son el panorama, la soledad y el peculiar colorido del entorno donde convive el rojo vivo de la arcilla roja con los verdes vegetales y, en primavera, una flora variada.

El pueblo de Monasterio está al sureste y frente a la alargada loma del Castillar. El recorrido es lógico: acercarse al monte, encaramarse y bajar de la cuerda por sus dos accesos más sencillos y, en medio, recorrerla pasando por la cumbre. Escogí el sentido NE-SO, pero podría ser el contrario.

La loma del Castillar, a poco de salir de Monasterio

SITUACIÓN:

  • Zona: Macizo de Ayllón (Sistema Central)
  • Unidad: Sierra Gorda
  • Base de partida: Monasterio (Guadalajara)
ACCESO:  Monasterio es un municipio guadalajareño situado en el noroeste de la provincia, al sur de la Sierra Gorda, en el límite suroriental de los montes de Ayllón. Puedes calcular un itinerario hasta el lugar de partida de la ruta en el siguiente link a GoogleMaps.

OTROS DATOS:

  • Cota mínima / máxima: 929 / 1.415
  • Mi tiempo efectivo: 4h14
  • Mi tiempo total: 4h46
  • Dificultades: Ninguna. Itinerario por caminos (ver COMENTARIOS), salvo el tramo de cordal entre la cumbre y el vértice Sierra Gorda, que transcurre por un suave lomo cubierto de pasto y cantos, un poco incómodo.
  • Track para descargar en Wikiloc

Mapa tomado del visor Iberpix. ©INSTITUTO GEOGRÁFICO NACIONAL DE ESPAÑA

LA RUTA: Salir de Monasterio por una pista que se dirige al NO por lo alto de un lomo entre trigales, llevando a la derecha el Barranco de la Hiruela. Donde el carril cruza el cauce, dejarlo por una senda borrosa que remonta la ladera izquierda (SO). Culminada una primera subida, atravesar la vertiente siguiendo la linde entre los campos arados y el matorral, cruzando varios barrancos. Al entrar en el del Arroyo de Vallejolaín y dar con un carril, seguirlo a la izquierda (O). Luego, seguir recto (NO) en un cruce cercano, pasando a subir por lo alto del lomo de El Alcajuelo. Al desembocar en una pista mejor, tomarla a la derecha (E) y seguirla hasta el collado (1.138). Tomar allí un desvío a la izquierda (O), que remonta la ladera hasta alcanzar la cuerda en la Vachada del Palenque, donde hay un cruce. Girando a la izquierda (SO), se llega siguiendo el cordal a la cima del Castillar.

Continuar por la cresta, incómoda, sin senda, hasta el vértice Sierra Gorda, girando allí a la izquierda (SE) para descender por un cortafuegos al Camino de la Cueva. Tomándolo a la izquierda (NE), se atraviesa la vertiente hasta El Alcajuelo, por cuyo lomo se desciende hasta cerrar el itinerario desembocando en la pista que, a la ida, nos llevó al collado (1.138). Ahora, hay que tomarla a la derecha (O) y, enseguida, a la izquierda (SE) para ir deshaciendo camino. Pero ahora, en el cruce del Arroyo de Vallejolaín, hay que girar a la derecha (S). El nuevo camino comienza descendiendo y va empeorando hasta quedar reducido a unas rodadas; entonces, gira a la izquierda (E) y pasa a atravesar la vertiente hasta el Arroyo de Valdecaleras, cuyo curso desciende un trecho antes de ir a desembocar en la misma pista por donde salimos de Monasterio y que, ahora, nos devolverá al pueblo.

Croquis de la ruta sobre ©GOOGLE EARTH

COMENTARIOS: Ruta tranquila y muy bonita, que es mejorable subiendo por el mismo itinerario de bajada hasta el Arroyo de Vallejolaín. Ese rodeo a la subida fue por variar, pero el tramo desde el Barranco de la Hiruela hasta aquél, por el Corral de la Pared, transcurre por terreno muy incómodo y que no aporta nada. Además del subibaja de los barrancos, la senda que fue por ahí (quedan restos) está cubierta por cantos, creo que procedentes de los campos arados que llevamos a la izquierda. Además, yendo por Valdecaleras, se ahorra un poco de distancia y desnivel. Aunque he dejado la ruta tal como la hicimos, creo que lo acertado es evitar el itinerario por el Corral de la Pared.

Aparte de eso, el panorama desde lo alto del Castillar es más que notable; el entorno, aunque muy humanizado, es bonito. Y nos cruzamos con una cantidad inusitada de corzos y jabalíes. También vimos algunos curiosos parajes y accidentes, de los que tomamos nota para una ulterior visita, y no digo más.

RELATO GRÁFICO:

De lo más alto del pueblo, sale de Monasterio una pista de tierra que se dirige al suroeste, por...

... lo alto de un lomo, hacia la boscosa loma del Castillar.

Atravesábamos un terreno engañosamente llano. En realidad, está cortado por abundantes barrancos que oculta la perspectiva.

Al poco rato, el camino giró a la derecha (NE) y bajó al que llevábamos a ese lado, el de la Hiruela. Al llegar al cauce, dejamos el carril por la izquierda (SO), por...

... lo que en foto aérea parecían unas rodadas, pero es en realidad un rastro de senda más que dudoso. Tras una primera subida,...

... nos encontramos en lo alto de un lomo. A partir de ahí, fuimos atravesando esta vertiente por la incómoda banda pedregosa que separaba unos campos arados y el jaral. Así, cruzamos tres barrancos y, llegando...

... al cuarto, topamos con un camino que tomamos a la izquierda (O), entrando en el Arroyo de Vallejolaín. Tras atravesarlo, en el siguiente lomo dimos con un cruce, donde giramos a la derecha (NO) para...

... encarar de nuevo la cumbre, que se veía ya notablemente más cerca; hasta se distinguía la caseta de la cima. Antes de entrar en el pinar que cubre la ladera del Castillar, una mirada...

... atrás, donde, más allá de este paisaje de lomas, se iba descubriendo el valle del Henares.

El camino desembocó en una pista mejor, que tomamos a la izquierda (NO) y, enseguida, a este otro cruce. Allí donde la señal, giramos a la derecha (E) y pasamos...

... a otro trecho horizontal atravesando la vertiente. Al poco, pasamos ante este desvío a la izquierda, por donde apareceríamos luego, de vuelta de la cumbre.

Cuando el denso arbolado se abría por un momento, podíamos ver a nuestra derecha la campiña de donde veníamos, interrumpida, hacia la derecha, los dos cerros característicos que se alzan sobre Hita.

El llaneo se prolongó hasta el collado de cota 1.138, donde un segundo desvío sale a la izquierda (NO). Por éste sí nos fuimos,...

... reemprendiendo el ascenso, que fue muy suave, pues el camino traza una tendida diagonal para...

... alcanzar el lomo del Castillar en una collada por la zona de Vachada del Palenque, al este de la cima. Así pues, giramos a la izquierda (SO), hacia...

... donde salen dos pistas. Tomamos la de la izquierda, que va cresteando ligeramente al sur de la cuerda. Al ir clareando los árboles, empezamos a ver, delante a la derecha,...

... parte de la Sierra del Rincón; concretamente, lo que va de la Tornera al San Cristóbal. Más a la derecha, apareció...

... enfrente el núcleo principal y más alto de esta sierra, coronado por el Santotis.

Y, mirando atrás, el Alto Rey.

Naturalmente, seguíamos viendo a la izquierda los campos de Guadalajara.

Entretenidos con las vistas, fuimos llegando a la cumbre.

Desde lo alto del Castillar, destaca la vista al noroeste, sobre los valles del Sorbe y el Jarama, enmarcados por las sierras del Rincón y el Robledal. Destacan, en ellas,...

... la pareja que forman Centenera y Tornera, con la cresta de los Cellos en medio, en la primera, y...

... la mole del Ocejón en la segunda. Más a la derecha,...

... el Mojón Grande y el Santotis, menos agrestes, pero también bonitos. Más allá, la Sierra del Alto Rey, con...

... su sucesión de picachos y sus antenas.

Siguiendo con el giro, pasamos la cuerda. Al otro lado, más allá de algunas estribaciones,...

... la llanura, falsa en ocasiones como ya dije, llena el paisaje meridional.

Proseguimos camino al suroeste, caminando ahora sin senda por la cuerda. El terreno no era malo, pero...

... tampoco muy cómodo, cubierto de pasto alto y cantos, como se ve en esta mirada de despedida a la cumbre.

Durante este trecho, disfrutamos de esta bonita perspectiva del Ocejón y el núcleo del Santotis. En mi opinión, lo mejor del día.

Y así llegamos al vértice Sierra Gorda, que no está en ningún pico, sino en un hombro...

... destacado al oeste, desde el cual, pese a lo turbio de la atmósfera, se llegaban a distinguir el Cerro de San Pedro y el perfil de la Pedriza, allá en el Guadarrama. Allí, dejamos el cresteo, girando a la izquierda (SE) para...

... dejarnos caer por un cortafuegos, bajada directa, pero...

... incómoda por lo empinado y roto del terreno.

Perdidos entre 150 y 200 m  desnivel, dimos con una pista. Es el camino de la Cueva, que tomamos a la izquierda (E), atravesando primero la ladera en horizontal entre pinos.

De vez en cuando un hueco nos dejaba ver el pie de monte, donde nos llamó la atención la alargada loma de la Torrecilla. Aunque de escasa altitud, por su situación, debe de ser un buen mirador. Tomamos nota.

Luego, al llegar a la Loma de los castillejos, la pista giró a la derecha (SE) para seguirla en su descenso. Desembocamos así en otra pista mejor, que es la que, a la ida, nos llevó del Alcajuelo al collado (1.138). Girando a la derecha (O), la tomamos para deshacer camino.

Así volvimos a pasar por el cruce aquél de la cadena y tomaos a la derecha (S) el camino del Alcajuelo.

Pero ahora, en el cruce del Arroyo de Vallejolaín, seguimos recto, continuando el descenso por lo alto de lo loma. Mirando atrás, el Castillar, que pronto perderíamos de vista.

Y, a la derecha, esta curiosa visión de la Centenera y la Tornera.

El camino se fue difuminando inopinadamente hasta quedar reducido a unas rodadas, borrosas pero suficientes. En un momento dado, giró a la izquierda (E) y...

... nos llevó a atravesar la vertiente, cruzando barrancos como hicimos a la ida por Corral de la Pared, pero ahora con camino. Por aquí teníamos que haber venido.

Al llegar al Arroyo de Carrafraguas, en vez de atravesarlo, seguimos su cauce e un trecho, hasta que disminuyó la entidad del lomo a la izquierda. Entonces, la senda nos encaramó al mismo y...

... aparecimos en la pista aquélla que salía de Monasterio. Tomándola ahora a la derecha (SE), no tuvimos más que seguirla brevemente para volver al pueblo.

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